AL NO TENER CARNET decidieron usar furgonetas

Los terroristas de Barcelona planeaban una masacre con un camión bomba

Un día antes de los atentados, al ver que no tenían el carnet necesario, decidieron usar las tres furgonetas

Domingo, 8 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

pamplona - La célula terrorista de Ripoll no pudo ver cumplidos sus planes. El 17 de agosto del año pasado atentaron con una furgoneta en Barcelona y Cambrils, cobrándose la vida de 16 personas. Pero su verdadero objetivo era atentar con algo mucho más potente: un camión bomba.

El plan no se pudo llevar a cabo porque los terroristas no tenían el carnet correspondiente para conducir un vehículo de esas características. Unos días antes habían alquilado un camión de gran tonelaje, que exige un permiso de tipo C.

Cuando el 16 de agosto fueron a recogerlo descubrieron que el carnet B que poseían no era suficiente y tuvieron que improvisar, tal y como publicaba ayer La Vanguardia.

En lugar del camión, se vieron obligados a emplear tres furgonetas. Una de ellas, la Fiat Talento que causaría tantas víctimas en las Ramblas.

Los diez meses de investigación de los Mossos d’Esquadra, la Guardia Civil y la Policía Nacional, con ayuda del CNI, permiten conocer detalles de las horas que transcurrieron entre la explosión involuntaria en la casa donde preparaban los explosivos y la muerte del principal terrorista.

El plan inicial era llenar el camión con las bombonas de butano acumuladas durante meses en la casa que ocupaban en Alcanar y con parte de los explosivos.

El historial de búsquedas en internet, recuperadas por los investigadores, revela que los miembros del comando se interesaron por discotecas, por el siguiente partido del Barça o por la Sagrada Familia. No sólo querían provocar una masacre en Barcelona: las pruebas halladas en las ruinas de la casa apuntan a que, tras los primeros ataques, la célula pretendía atentar contra la Torre Eiffel.

Las pesquisas también han permitido saber que la célula llevaba un par de meses preparando el explosivo, pero no en un único lugar. Los preparativos comenzaron en un piso en Ripoll que los Mossos ya han localizado. El sitio, dentro de un bloque habitado, se les quedó pequeño y el olor empezó a alertar a los vecinos. Fue entonces cuando decidieron trasladarse al laboratorio en la casa de Alcanar, donde después morirían dos de los miembros del comando.

Los investigadores están seguros de que, pese a no depender de Estado Islámico, la célula recibió consignas de algún dirigente terrorista afincado en Europa. - D.N.