Las ‘fake news’ las difunde la prensa internacional

Javier Orcajada del Castillo - Lunes, 9 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

Curiosa reacción de las centrales de opinión occidentales poniendo en duda la limpieza de las recientes elecciones de Venezuela, cuando todos los verificadores internacionales han acreditado su legitimidad. Pero “Maduro no es de los nuestros”. Esa prensa así autodenominada democrática no tiene ninguna duda respecto a la seriedad de las elecciones en Italia otorgando la mayoría al cómico Pepegrillo, que se ha aliado con la extrema derecha de la Liga Norte y cuyo primer ministro propuesto está acusado de falsificar su titulación académica. Como nuestros Cifuentes y Casado.

Ya van preparando el ambiente a Trump amenazándole con el impeachment por sus múltiples payasadas y será destituido por hooligan por creer que imponiendo aranceles para proteger la industria nacional, la UE, China o Rusia van a permanecer inactivos y no responderán con represalias en perjuicio del comercio mundial.

Esa prensa en manos de los grupos financieros internacionales judíos es la que silencia las masacres del Tzahal hebreo contra los palestinos por manifestarse contra el traslado de la embajada de los EEUU de Tel Aviv a Jerusalén. Tampoco se mostró crítica respecto de la actuación represiva de España en Catalunya por la celebración del 1-O ni condenó la actuación violenta de los cuerpos policiales para impedir el referéndum.

Esa multinacional de la información alentó el golpe de Estado del golpista Tener en Brasil contra los líderes Lula y Ruseff. En realidad ese lobby planetario actúa como el ariete que sirve de apoyo ideológico a las operaciones imperialistas para derribar gobiernos democráticos populares o sostener dictadores implantados por los occidentales para mantener el injusto orden internacional impuesto por las multinacionales e instituciones financieras mundiales.

Será muy ilustrativo ver cómo va a terminar el enfrentamiento entre los grandes grupos de la información y los ataques de Trump a través de los medios sociales de información. Quizá este extravagante personaje sueña que domina a esa prensa, pero debería saber que ya ha sido condenado y no acabará su mandato, pues no perdona nunca y la feroz campaña para ridiculizarle está en marcha, pues los magnates de la información mundial exigen total sumisión a quienes elevan al poder.