Antes magullado que sediento

Lunes, 9 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

Arena y sed - Las vaquillas que se sueltan y corren en la Monumental pamplonesa tras los encierros sanfermineros suman a partes iguales juego y riesgo, aventura y fiesta. También un intento de extender la juerga más allá de la amanecida. Por ello no es de extrañar que el mozo trompicado acepte las consecuencias de jugar con una vaca brava, pero no más allá de perder un pote con el que limpiarse la arena de la boca. - Santiago Torrado