Un estallido de violencia eleva a 320 los muertos en Nicaragua

Al menos once personas murieron en un ataque de policías y paramilitares en varias localidades

Martes, 10 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

pamplona - Al menos once personas murieron, entre ellas dos policías, y otras 30 resultaron heridas en acciones de paramilitares y efectivos policiales en varias localidades del sur de Managua, en el marco de las protestas contra el Gobierno del presidente Daniel Ortega. El último episodio de violencia política en Nicaragua eleva ya a más de 320 los muertos en el país por la represión gubernamental, según la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH).

El arzobispo de Managua, el cardenal Leopoldo Brenes, llamó a Ortega, a la vicepresidenta del país, Rosario Murillo, y al subdirector de la Policía Nacional, Francisco Díaz, a ordenar la suspensión del ataque. “Hago un llamado para que por favor, en el nombre de Dios, detengan esa acción que va a llevar más dolor, más tristeza y quieran o no, esta situación la cargan sobre sus hombros”, manifestó Brenes.

Los agentes se disponían a desmontar las barricadas levantadas por los activistas de la oposición, lo que derivó en un enfrentamiento. Los policías emplearon palas mecánicas y volquetes para despejar las calles de barricadas tanto en Diriamba como en Jinotepe, donde individuos encapuchados y armados irrumpieron en la localidad y tomaron varios centros de atención sanitaria para, según la oposición, impedir que se atienda a los opositores.

Mientras, el presidente Daniel Ortega compareció el domingo para expresar su rechazo a una convocatoria de elecciones anticipadas que pide la oposición. “Ya habrá tiempo, tal como manda la ley, habrá tiempo para elecciones. Todo tiene su tiempo”, afirmó Ortega durante una manifestación en Managua.

La Conferencia Episcopal de Nicaragua, mediadora en el conflicto, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, organizaciones de la sociedad y empresarios han pedido el adelanto de los comicios para cerrar la crisis política.

Sin embargo, Ortega ha acusado de nuevo a los movilizados de “golpistas”: “Si los golpistas quieren ser presidentes, que busquen el voto del pueblo, como lo manda la ley. El pueblo va a seguir luchando por la paz”, para que “desaparezcan de todo Nicaragua esos lugares donde se vienen cometiendo crímenes todos los días”, en referencia velada a los cortes de carreteras. - D.N.

balance

tres meses de protestas sangrientas

Crisis. Nicaragua está sumida en la crisis sociopolítica más sangrienta desde la década de 1980. Las protestas contra el presidente Daniel Ortega y la vicepresidenta Rosario Murillo comenzaron el 18 de abril por unas fallidas reformas de la Seguridad Social y se convirtieron en una exigencia de renuncia del mandatario, que lleva once años en el poder, con acusaciones de abusos y corrupción. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la ONU han señalado al Gobierno como autor de “asesinatos, ejecuciones extrajudiciales, malos tratos, posibles actos de tortura y detenciones arbitrarias contra la población”, lo que el Gobierno rechaza.