Editorial de diario de noticias

‘Zasca’ del Supremo al Gobierno del PP

La sentencia sobre el incumplimiento de los cupos de acogida de personas refugiadas pone de relieve una vez más la incapacidad de la UE para resolver una crisis que no cesa y la falta de compromiso del anterior Ejecutivo

Jueves, 12 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

España daba por hecho que había cumplido con sus obligaciones en la crisis de refugiados de 2015 pero la justicia le ha dicho que no. Se trata de la primera vez que un tribunal de un país europeo (el Supremo) condena a un Estado (Gobierno del PP) por no cumplir las decisiones comunitarias. En concreto, se asignó a España un cupo de 19.449 personas durante dos años (2015-2017), aunque solo ofreció un 12,85% de las plazas que tenía la obligación de ofertar, y de los 160.000 solicitantes de asilo a los que el Consejo Europeo se comprometió a redistribuir entre los diferentes Estados miembros. Le ha tocado al Estado español aunque lo cierto es que el plan de reubicación de la Unión Europea fue un verdadero fracaso: los Estados han acogido a 28.000 personas desde Grecia e Italia.

Además de los países del Este que ya mostraron su rechazo al plan, España, Francia y Austria también formaron parte de los 10 Estados con menor índice de cumplimiento. Y a España le ha superado hasta Rumanía. Precisamente la inacción de Europa limitó las posibilidades de acogida de Navarra que pese a todo ha acogido en dos años a un total de 255 personas refugiadas. Ya sin ni siquiera compromisos de acogida, en medio de la indiferencia más absoluta, hace apenas unas semanas y gracias al cambio de gobierno en Moncloa, en el puerto de Valencia desembarcaban hace poco las más de 600 personas que habían deambulado por el Mediterráneo en el buque de rescate Aquarius, rechazadas por el xenófobo gobierno italiano. “No es responsabilidad nuestra que las personas decidan huir ni de que lo hagan en condiciones precarias e inestables embarcaciones”, aseguró en su día el anterior ministro Zoilo. Una Europa que, por otro lado, no es ajena a los conflictos armados en Oriente Medio y África, origen de los desplazamientos masivos, que no ha apoyado el desarrollo económico de muchos de estos países ni hizo nada por acabar con la guerra en Siria. Como tampoco hace nada por rejuvenecer a una población envejecida con el aporte migratorio. La Convención de Ginebra compromete a los estados firmantes a proteger a toda persona que huye de su país por razones de guerra o por sufrir persecución por etnia, religión, opinión política u orientación sexual. Sencillamente, no se cumple. Mientras, no cesan las muertes de refugiados en el mar. Una crisis donde a UE se aleja mucho más de los principios y valores que la crearon.