Homicidio o asesinato, lo precisará la autopsia

los informes forenses podrán aclarar si hubo alevosía o ensañamiento, lo que elevaría la pena a 25 años de cárcel

Un reportaje de J. Morales - Jueves, 9 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

confesada la autoría de los golpes fatales producidos a Juan Vázquez Cabral, la disputa judicial del crimen de San Jorge girará en torno a la calificación de los hechos: ¿Fue un homicidio (de 10 a 15 años de prisión) o un asesinato (de 15 a 25)?

El juez instructor ya adelantó ayer en su auto de prisión que “sin perjuicio de que la calificación definitiva dependerá de los informes definitivos de autopsia y biológicos que han de llevarse a cabo”, los hechos que se imputan a Moisés Fernández Chando serían “en cualquier caso, constitutivos de un delito de homicidio, castigado con pena de diez a quince años de prisión”, aunque también podrían constituir un delito de asesinato con la concurrencia de alevosía (matar a alguien sin posibilidad de defensa) y/o ensañamiento (causarle un dolor innecesario), castigado con pena de hasta veinticinco años de prisión.

Al respecto, el magistrado considera que “la intensidad y pluralidad de golpes sufridos por la víctima claramente habrían causado a éste un dolor muy intenso, siendo éste innecesario para causar la muerte de la víctima, lo que podría constituir la agravante de ensañamiento”. Añade que “también es muy probable, a la vista de los informes preliminares del médico forense, y en atención a las lesiones provocadas a la víctima, que dichos golpes se dieran cuando la víctima ya se encontraba en el suelo inconsciente o semiinconsciente y, en consecuencia, sin posibilidad de defenderse, lo que podría integrar la agravante de alevosía”.

En este sentido, el juez entiende que la medida de prisión “se evidencia como completamente imprescindible a fin de asegurar la presencia del imputado en el proceso, pues la gravedad de las penas que pueden imponerse al investigado, la pluralidad y contundencia de los indicios existentes contra él y su nulo arraigo laboral y escaso arraigo familiar (el detenido llegó a decir a este magistrado que cuando estuvo en la cárcel por otros hechos distintos nadie fue a verle) hacen que el riesgo de que trate de sustraerse a la acción de la justicia sólo pueda conjurarse mediante la medida de prisión provisional e incondicional solicitada por el Ministerio Fiscal”.