Comerciantes y hosteleros de la Rochapea, contra el traslado de las barracas al centro

El sector aprovecha el tirón de la afluencia en el barrio los nueve días de fiestas - Los vecinos, sin consenso sobre la propuesta del Ayuntamiento para los Sanfermines de 2019

Laura Garde / Patxi Cascante - Jueves, 9 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

pamplona - Tras una década en la Rochapea, las barracas podrían volver a llevarse al centro para los Sanfermines de 2019. Trasladar el ferial a los fosos de la ciudadela, en el frente Oeste, con entrada desde el arranque de la avenida del Ejército, es una de las propuestas que baraja el Ayuntamiento de Pamplona. La idea, revelada por Joseba Asiron, alcalde de la ciudad, cuando presentó el balance de las fiestas de este año, se debate entre los vecinos y vecinas del barrio, quienes no encuentran un punto en común, y los comerciantes y hosteleros, que se posicionan en contra del proyecto.

Asiron aseguró que se trata de una demanda antigua, avalada por la MECA (institución que gestiona actualmente el recinto ferial y que ha elaborado la propuesta), compartida por el equipo de Gobierno y refrendada por los feriantes. Sin embargo, comerciantes y hosteleros no quieren que este proyecto se lleve a cabo. Las barracas son lo que les da el “empujón” para seguir durante el año: “Es lo que nos arregla y, en parte, nos salva. Durante el año tenemos a nuestros clientes del barrio, pero en San Fermín hay mucha gente todos los días y a todas horas. Esto es un no parar”, coinciden. “Al final, además de tomarse un café, una cerveza o un vino, muchos acaban picando, comiendo o cenando algo”, concluyen.

Por el contrario, los vecinos y vecinas no encuentran consenso. Por un lado, Rosa Iturri, Ascen Mendoza, Izaskun Turrillas y Jaime Olóriz apoyarían “rotundamente” la decisión de mover las barracas: “Ahora no están lejos, aunque sí un poco a desmano;antes eran mucho más accesibles. Por allá pasaba todo el mundo. Daba igual si era cuando salías de casa o cuando volvías, pero era una parada obligatoria”. Con el Ayuntamiento está también Julia Otermin y María Ángeles Ziganda, aunque por una razón diferente: ellas añoran el silencio que se pierde entre el 6 y el 14 de julio y que se alarga “más de lo que debería”. “Vivimos aquí al lado. Durante el día nos da igual, pero a la noche... Además, llegan un par de días antes del Chupinazo y se quedan otro día, por lo menos, cuando acaban las fiestas”, reniegan.

Por otro lado, Alberto López e Irune Echenique tienen dos hijos, de 3 y 6 años. Ellos prefieren que, por lo menos de momento, las barracas se queden en el parque de La Runa: “Hasta ahora hemos estado aquí los Sanfermines enteros, pero no subimos a Pamplona todos los días porque los críos son pequeños. Cuando no lo hacemos aprovechamos para salir a las barracas, se montan un viaje, tomamos algo y volvemos a casa”, relatan. Por su parte, Oihan, Julen y David, de 13 años, no tienen todavía el permiso de sus padres para salir solos por la noche en fiestas. Para ellos, la ubicación es ahora “la mejor”: “Después de los fuegos tenemos que bajar a casa, y algún día paramos en las barracas”. Desde el otro lado, Ana Iraizoz y Rober Andueza aprovechan el rato en el que su hija y sus amigos están en el recinto ferial para “dar una vuelta” por el barrio. “Nuestros hijos tienen más o menos la misma edad, han hecho cuadrilla. Antes de ir a Pamplona ellos van a las barracas y nosotros nos quedamos en los bares de la zona”, explican.

Otra de las razones por las que algunos desean que el Ayuntamiento no las mueva es el aparcamiento: “Si desaparecen, probablemente vengan muchos más a dejar el coche en esta zona para pasar un día o más. Creo que las barracas les echan para atrás y frenan el problema que tenemos”, dice Cristina Goñi.

a partir de septiembre El debate se abrirá en septiembre a toda la ciudadanía, además del propio Ayuntamiento, la Mesa de los Sanfermines y de la MECA. Su objetivo es poder tener tiempo para trabajarlo de forma sosegada y tener todo preparado de cara a los próximos Sanfermines.

otras propuestas

Yanguas y Miranda y Pío XII. Además de la propuesta de los fosos -con capacidad para todas las atracciones actuales- se baraja la Vuelta del Castillo, por un lado en la zona de Yanguas y Miranda y por otro, en la de Pío XII. En la primera de ellas, solo habría espacio para el 88% de las atracciones, y en la segunda, para el 95%.

Antiguo solar de la cárcel. La cuarta propuesta es el antiguo solar de la cárcel, donde la superficie es mayor: el recinto ferial podría ser ampliado al 104% de la capacidad actual.