Bélgica se estrena con el cannabis legal

Street shop es la primera franquicia de venta legal de marihuana en el país y permitirá comprar por internet

Viernes, 10 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 10:13h.

El tabú que rodea al consumo de cannabis está cambiando, y cada vez son más las tiendas que venden de forma legal este producto. Un ejemplo es la franquicia Street Shop, que acaba de abrir la primera tienda de venta de cannabis legal en Bélgica, en el barrio bruselense de Ixelles.

Pese a la gran diversidad de productos que la franquicia presenta entre los que se encuentran vaporizadores, resina, cosméticos, tabletas de chocolate e incluso café de cannabis, el dueño de la tienda, Vincent, explica que los más vendidos son los cogollos de cannabis, apodados la fleur de chanvre (flor de cáñamo) o CBD, así como los aceites.

"Espero que con estos productos salgamos del tabú que rodea al cannabis", comenta Vincent, que añade que esperan abrir nuevas tiendas en Bélgica, ya que cuentan con mucha demanda. El también vicepresidente de la cadena, que cuenta ya con cerca de 30 establecimientos en Francia, explica que la tienda ha tenido un "buen arranque" en Bélgica, por lo que está "muy contento" de poder vender estos productos.

En el establecimiento siempre hay clientes de todas las edades que buscan relajarse o disfrutar del sabor de la planta en todas sus variedades. Aunque aún no han abierto su opción de comprar en línea en Bélgica, no tardará mucho, ya que, según asegura Vincent, en el país vecino reciben numerosos pedidos a través de su página web.

CONTROL EN ADUANAS

Pese a que esta franquicia tiene varias tiendas en Francia y Bélgica, es en Suiza donde se produce la planta y, según cuenta el dueño del establecimiento, se trata de un proceso que puede durar mucho tiempo. Los productos son cultivados en el país suizo, donde los cortan y los secan en el laboratorio durante tres días, para después enviarlos a Bélgica, pasando por el sur de Francia.

"Pasan por los servicios de aduanas, hacemos todas las declaraciones. Es un proceso difícil porque las autoridades están muy atentas para que no entren estupefacientes en el país", dice Vincent. A pesar de que la venta es legal y de que, por el momento, no han tenido ningún problema con las autoridades belgas, la ministra de Sanidad belga Maggie de Block ha abierto una investigación para comprobar si todos los productos son reglamentarios, comentó el dueño de Street Shop en Bruselas.

baja tasa de THC

Si bien es cierto que la venta de estos productos es legal, porque su tasa de tetrahidrocannabidol (THC) es inferior al 0,2% por lo que cumple la normativa europea que permite la venta de esta planta sin superar estos límites, el dueño de la tienda explicó que no tienen demasiadas existencias almacenas por si la Policía belga confiscara el material, como ya les ocurrió en sus establecimientos de Francia.

Según Vincent, el Gobierno francés considera que la venta de estos productos está prohibida por lo que las autoridades les cerraron establecimientos durante seis meses al considerar que esos productos debían venderse solamente en farmacias. Finalmente ganaron el juicio, ya que sus productos no son para uso terapéutico.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el cannabis es la droga más consumida a nivel mundial, y ya en 2013 esta organización estimó que 181,8 millones de personas de entre 15 y 64 años consumían esta planta con propósitos no médicos. Sin embargo, fue en 2015 cuando Bélgica autorizó por primera vez la venta de medicamentos con principios activos de cannabis, mediante un spray bucal para tratar la esclerosis múltiple.