Vecinos de Artica denuncian la abundante suciedad de sus calles

Basura esparcida por el suelo, hierbajos creciendo entre el cemento, papeleras llenas o ratas forman parte de la realidad del lugar
Sus habitantes exigen soluciones al Concejo o al Ayuntamiento

Mikel Bernués / Iñaki Porto - Viernes, 10 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

berrioplano - La basura se deja ver con generosa frecuencia por sus calles. Y como no se limpia, cuando el viento sopla esparce por los aires una buena cantidad de mierda. Los hierbajos se abren paso libremente entre el cemento y, para colmo, últimamente han proliferado las ratas.

El panorama en Artica no es agradable, y un grupo de vecinos reclama soluciones para combatir la suciedad de sus calles. Un problema, dicen, agravado en los últimos tiempos después de la prueba piloto de la Mancomunidad, que ha repartido en el vecindario una tarjeta magnética para depositar la materia orgánica y fracción resto. “Aquí tienes mierda del año que quieras”, lamenta Víctor Gil, vecino de la calle Leonor de Aquitania. “Con cualquiera que hables te dice lo mismo”, añade el vecino Javier Moso. “Han empezado a aparecer bolsas de basura por la calle, y cajas de basura, las papeleras llenas hasta arriba... un horror”, añade Víctor respecto a la prueba piloto de la MCP. “Habrá gente que no tiene la tarjeta, y gente que yo creo que por rebeldía no la quieren tener, no quieren seguir el programa y ya está”.

Dicen también que el problema no es nuevo. En otoño todas las hojas que caen de los árboles convierten las calles en un manto orgánico perpetuo, y en verano aparecen los malos olores. “He vivido toda mi vida en Pamplona, hasta que nos mudamos aquí hará cuatro años. En Pamplona rara vez huelen las calles. Y aquí el verano pasado esto fue un asco, olía a alcantarilla, a sucio, a peste. Nadie limpia con agua, no circula por ninguna alcantarilla”.

una ciudad “abandonada” Javier señala los hierbajos que crecen en la acera, propios. “Esto parece una ciudad abandonada, y aquí hay más de 4.500 habitantes, no es un barrio deshabitado. Antes había muy poca gente en la calle, era un barrio dormitorio. Pero hoy en día ves constantemente pasar gente por la calle, con muchísimos niños”, dice Javier. Y apunta a un problema de fondo. “Lo que no tiene sentido es que haya un concejo con 4.500 habitantes. Y que los concejantes no hagan nada por cambiarlo. Habrá mecanismos administrativos para cambiarlo, pues tampoco. No vale que se quejen de que no hay dinero, para eso les han elegido”.

presencia de ratas “El barrio está lleno de ratas. Llevo viviendo aquí siete años y no había ningún problema”, explica Jasmina Gómez. “Ha sido desde el cambio de los contenedores. La gente, no sé si por no tener la tarjeta o qué, deja la basura fuera. Y vinieron todas las ratas. Así, de un día para otro. Estuvieron como una semana dejando las bolsas fuera, y a la semana siguiente ya apareció el barrio lleno de ratas”.

Por último, Alberto Tristán, que lleva 13 años en Artica, considera que la limpieza “siempre ha sido escasa. No tengo ni idea de quién es el responsable, pero los impuestos nos los siguen cobrando. Si tienen claro quién tiene que cobrar, me imagino que sabrán también quién tiene que limpiar. Otra cosa es que se pasen la pelota de unos a otros”, finaliza.