UPN y PP: último arreón del discurso del ‘todo mal’ para afrontar el final de legislatura

El PSN cree que el cambio está roto y que puede liderar un Gobierno en 2019

Domingo, 26 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

pamplona - Llevan haciéndolo toda la legislatura y ahora no se van a echar atrás. UPN y PP van a redoblar estos últimos meses el discurso apocalíptico del todo mal para ver si sólo a base de oposición identitaria pueden volver al poder. De momento, y a tenor de todos los últimos sondeos, esa estrategia sólo ha reportado malas proyecciones para la derecha: el partido de Javier Esparza perdería dos escaños, y el de Ana Beltrán estaría cerca de desaparecer del Parlamento por la irrupción de Ciudadanos, según el sondeo de Gizaker para EiTB de junio de 2018. Aún así, regionalistas y populares repiten las mismas consignas de estos últimos años para el nuevo curso, sin citar iniciativas que puedan pensar que la oposición es capaz de poner encima de la mesa otras bazas.

Javier Esparza dice que afronta el curso preelectoral con “la responsabilidad de ofrecer un proyecto sólido e ilusionante”. Pero lo cierto es que el proyecto no tiene reflejo en iniciativas. En lo que queda de legislatura, prefiere circunscribir a tres ejes la acción política de su partido: “Revertir las nefastas políticas en materia fiscal, revertir la lamentable política educativa y revertir la agenda nacionalista de Uxue Barkos, dejando claro que, le guste o no, Navarra es una Comunidad Foral diferenciada dentro de España y Europa”. ¿Con qué iniciativas? No se sabe -o al menos no lo explicitan-, por lo que cabe esperar un arreón final todavía más bronco en cuanto al tono de las declaraciones.

En la misma línea se presenta Ana Beltrán, portavoz parlamentaria del PP. La nueva coordinadora de política autonómica del PP desde que apoyase públicamente a Pablo Casado asegura que el quehacer de su partido priorizará “la defensa de Navarra y de su identidad como Comunidad Foral”, además del “desarrollo económico y la creación de empleo” y la “educación de calidad, sin apellidos ni ideologización”. Eso, teniendo en cuenta que acusa un “rodillo” por parte del cambio “que ha rechazado 8 leyes del PP en el trámite inicial”, algo que considera directamente “totalitarismo”.

“EL CUATRIPARTITO ESTÁ ROTO” Una oposición más constructiva propone María Chivite desde el PSN. La líder de los socialistas navarros afronta el final de curso con “el plan de empleo, la educación y las ayudas a la dependencia” como ejes de actuación. Sobre todo, desde un flanco que cree que está algo desprotegido: la falta de plazas en centros de día públicos. No obstante, ve un final de legislatura en el que el cuatripartito está “roto, por mucho que la presidenta Barkos diga que todo va bien”. Por contra, asume que el PSN está viviendo un momento de empuje propiciado por el PSOE en el Estado. Chivite confía en que eso le permita “liderar gobiernos progresistas de izquierdas”, con las líneas rojas de EH Bildu y PP “y con una escasa capacidad de entendimiento con un UPN escorado más a la derecha que el PP”. - A.I.R.