JÓVENES CON UNA PROYECCIÓN DIFERENTE

“Alquilar un piso es tirar el dinero”

Aitor lizarraga y Jaione razkin, de 25 y 24 años, han comprado su casa juntos sin contemplar la opción de arrendar

Un reportaje de Joana Lizarraga | Fotografía Mikel Saiz - Domingo, 26 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

Jóvenes, pero con una proyección de futuro muy clara. Aitor Lizarraga Arregi, de 25 años, y Jaione Razkin Rozas, de 24, son pareja desde hace casi seis años, y junto a Lagun, un labrador de tres años, forman una familia que se mudará a su nueva casa, todavía en construcción, en menos de dos meses.

En 2014, tras firmar un contrato laboral fijo, Aitor compró una vivienda de nueva construcción de dos habitaciones en la urbanización Ardoi. A pesar de que este entrara a vivir solo en un primer momento, a los pocos meses su pareja se mudó con él ya que también buscaba emanciparse de la residencia familiar, “antes o después”. Al poco tiempo llegó el tercer miembro de la familia, un cachorro revoltoso que hizo que la vivienda pareciera más pequeña conforme crecía.

A pesar de estar conformes con su antigua casa, hace año y medio les surgió una oportunidad que hizo cambiar sus planes de la noche a la mañana: “No era algo que tuviéramos en mente pero nos plantearon la opción de comprar una casa de tres habitaciones, todavía por construir, y fuimos a por ello sin pensarlo demasiado”, contó Aitor.

El joven de 25 años puso el inmueble de Ardoi a la venta y junto a Jaione y a su perro, los tres se mudaron a la casa de los padres de ella donde residen desde entonces.

La pareja explicó que esta era una ocasión para tener una vivienda que, esta vez, fuera de los dos. Además, el inmueble cuenta con otras dos ventajas fundamentales para esta familia: un jardín que contentara a Lagun y una tercera habitación para cuando decidan tener hijos. “Queremos ser padres jóvenes. Estamos pensando en tener el primer hijo en un año o dos por lo que una habitación más nos vendrá muy bien”, aseguró Aitor.

¿Alquilar o comprar? Aunque no hubiera tenido pareja, Aitor tenía claro que su prioridad era independizarse en una casa y, además, que fuera propia: “Nunca he pensado en alquilar porque es tirar el dinero”, valoró. Por su parte, si la situación fuera diferente, a Jaione le hubiera gustado emanciparse del hogar familiar “para vivir sola o con alguna amiga”: “Claro que querría comprar si tuviera los ingresos necesarios, pero como hace unos años no era el caso, me hubiera tenido que quedar en casa de mis padres para así ir ahorrando”.

A pesar de que Aitor tuviera muy clara la opción de tener un inmueble en propiedad, Jaione no se hubiera “arriesgado a comprar nada antes de tener un contrato fijo que le diera una estabilidad económica”.

Frente a unos precios de entrada muchas veces inaccesibles, esta pareja se decantó por comprar una vivienda en construcción para no tener que pagar una gran cantidad de dinero de vez.

pago mes a mes “Aunque no pudiéramos entrar a vivir en ella tan pronto como nos gustaría, esta opción tiene la gran ventaja de poder pagar la entrada mes a mes. En cambio, si compras una casa que ya está hecha, estás obligado a pagarlo de golpe, y de esta manera casi nadie puede permitírselo”, explicó Jaione.

Con la visión de tener familia a corto plazo, la movilidad geográfica no entra dentro de sus planes, por lo tanto “la opción de compra era la más natural”. Tras año y medio de espera, la pareja no ve la hora de mudarse a su nueva casa de Mutilva a principios de octubre: “Lagun va a estar como loco”, asegura Jaione Razkin.