Burlada. Uganda Hermanamiento

Solidarios con Arua-Arua Elkartasuna ha visitado sus proyectos en este apasionante país africano con el que colabora hace años

Un reportaje de Txus Iribarren Fotografía cedidas - Domingo, 26 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

La cooperación a veces se escribe con letra pequeña. Hay ONGs a escala humana. De personas que ayudan a otras personas dedicando su dinero y su tiempo libre. De pueblos que se hermanan con otros. Este es el caso de Solidarios con Arua-Arua Elkartasuna. Aunque como organización su historia arranca en 2004, varios de sus miembros atesoran una experiencia humana acumulada desde 1991, que es cuando comenzaron los contactos de un grupo de vecinos de Burlada con esta región situada al noroeste de Uganda, un país que sale de varias décadas de guerra civil y violencia y que ahora está demostrando su solidaridad horizontal con los miles de refugiados que llegan huyendo de la crisis de Sudán del Sur pese a ver desbordadas sus infraestructuras y servicios sociales. Por eso ahora más que nunca son bien recibidas las ayudas económicas vehiculizadas por iniciativas como ésta, autodenominada de “hermanamiento”, así como el hecho de que un grupo de personas de Navarra viajen a visitar estos proyectos solidarios gestionados por la población e instituciones locales para contar lo visto y sensibilizar a su vuelta.

“Son muchos los proyectos que desde el año 1991 se han realizado. Durante los primeros años, los proyectos que se llevaron a cabo fueron de pequeña escala, como el arreglo de la bomba de agua para la población de Ediofe, ayudar a construir un dispensario en Metu, o la compra de dos coches todoterreno, por mencionar algunos ejemplos”, explican.

“En la actualidad, de acuerdo con sus necesidades, nuestros esfuerzos van dirigidos a construir Centros Sociales Multiusos en distintas partes de la región que sirven para impulsar el desarrollo integral de las personas con el fin de que sean objeto de su propio desarrollo y puedan buscar soluciones a sus problemas y necesidades. Ya son dos los centros que se han construido: el primero en la capital, Arua, en funcionamiento desde el año 1995 y otro en Moyo, inaugurado en el año 2001, ambos con un eficaz y extraordinario funcionamiento. A partir de 2008 construimos un tercer centro en el distrito de Adjumani. Se trata de un distrito con 200.000 habitantes, a los que hay que sumar los refugiados de Sudán que, aunque habían vuelto a su país, poco a poco regresan al distrito debido a problemas bélicos”, añaden.

De la música como puente... Desde enero de 2014 están llevando a cabo el proyecto Vura Music Project, que tiene como objetivo principal la inmersión de tanto profesores como alumnos de Primaria y Secundaria en los estudios musicales. Gestionado por Aritz Azparren, el proyecto se vale de la música para potenciar ciertos valores sociales de trabajo cooperativo que la propia población nativa identifica como elementos de su cultura. Se trata de una iniciativa muy llamativa que no obstante precisa de aportes económicos porque avanza despacio. “Asimismo, hemos establecido una colaboración continua con la asociación Gemma Maitia, que se centra en el desarrollo y mejora del orfanato Moyo Babies Home de Moyo”, completan al repasar sus campos de actuación.

... al fútbol femenino Otro de los proyectos que Solidarios con Arua-Aura Elkartasuna está intentando poner en marcha tiene que ver con los deportes de equipo. Se llama Adjumani Town Council Golde Stars y parte del único equipo de fútbol femenino permanente que hay en los distritos de Moyo y de Adjumani. El Club Atlético Osasuna ha realizado una aportación muy significativa en equipaciones deportivas, “para intentar dar empuje y ver si hay manera de poner en marcha un proyecto que dé lugar a una liga regional femenina y sea posible para ellas ver una vía realista a la profesionalización”. Este nuevo proyecto trabajaría creando equipos o clubes en distintos centros de estudio. “La aceptación social de las chicas practicando deportes es muy baja, hasta el extremo de ser insultadas, descuidadas y observadas únicamente como personas buscando entretenimiento. Muy pocas personas consideran que las mujeres podrían obtener un medio de subsistencia mediante el fútbol y que de hecho tienen el derecho a practicar deportes”, dicen.