La vajilla reutilizable del Gobierno llega este verano a 13.000 personas

Comida popular en las fiestas de Estella-Lizarra con la vajilla reutilizable de Medio Ambiente. (Maite González)
Imagen promocional de la campaña.

Medio Ambiente cede 2.000 platos, vasos y cubiertos para evitar la generación de residuos plásticos en las comidas de fiestas

M. González/P. Gorría - M. González - Lunes, 27 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

pamplona - La proliferación de los residuos plásticos y su efecto demoledor sobre el medio ambiente es ya insostenible. Algo hay que hacer para evitar el anunciado desastre ecológico y este verano desde Navarra se pone en práctica una idea sencilla y a la vez novedosa: una vajilla reutilizable que la Oficina de Prevención de Residuos e Impulso de la Economía Circular pone a disposición de mancomunidades, ayuntamientos, colectivos y cualquier persona que organice una comida o cena en estos meses de fiestas. Hasta que finalice la campaña en octubre serán más de 13.000 personas las que habrán utilizado los platos, vasos, fuentes y cubiertos que pone sobre la mesa Medio Ambiente.

“Algunas mancomunidades como la de Valdizarbe o la Bortziriak ya contaban con vajillas reutilizables, pero eran de plástico duro, lo que tiene sus pegas, sobre todo a la hora del lavado”, señala Óscar Rubio, responsable de la Oficina de Prevención de Residuos. Después de estudiar diferentes posibilidades, este servicio del Departamento de Medio Ambiente se decantó por una vajilla de loza, con platos llanos y hondos, boles de ensalada, jarras para el agua y el vino, fuentes, vasos de plástico duro y cubiertos de acero inoxidable. “Nos pusimos en contacto con Hostelería Navarra y compramos dos mil servicios. También queríamos que el lavado fuese perfecto y apostamos por la empresa de integración social Varazdim, que tiene un túnel de lavado espectacular y hacen un trabajo muy profesional”, recalca Rubio.

El debut fue “con fuerza”, en los Sanjuanes de Leitza, con nada menos que 1.150 comensales, y todo salió a pedir de boca. A partir de ahí, la demanda ha sido constante y en los meses de julio y agosto se ha agotado la disponibilidad de la vajilla. “Nos han llovido las peticiones, en algún momento hasta nos hemos visto desbordados”, añade Rubio con satisfacción. “Teníamos 13.000 servicios solicitados en 28 eventos pero ya puedo avanzar que vamos a superar esa cifra con creces. Incluso ya estamos pensando en el año que viene”, apunta.

en fiestas no todo vale La campaña terminará en el Nafarroa Oinez de octubre en Altsasu pero hasta entonces la vajilla seguirá rotando por las fiestas navarras. “Es una forma de visualizar muy bien lo que pretendemos con esta iniciativa. En las fiestas es cuando más residuos se generan y este verano vamos a evitar la generación de decenas de miles de platos, vasos y cubiertos de plástico. Además no tiene nada que ver comer en un plato de plástico que en uno de loza, y eso nos lo dicen los comensales”, sostiene Óscar Rubio.

En el mismo sentido se expresa Elena Cereceda, de la Oficina de Prevención: “Hay que darle la vuelta a la idea de que estos días de fiestas todo vale y que se puede producir toda la basura que se quiera. No es así. Las fiestas y comidas populares sirven para visibilizar otras maneras de hacer las cosas. Es un tema de conciencia y de ver que es posible prevenir la generación de residuos”.

La iniciativa casa perfectamente con la filosofía de la recién aprobada Ley Foral de Residuos y se enmarca en la puesta en práctica de los principios recogidos en ese texto legal, que contempla la prohibición a partir de 2020 de las vajillas de usar y tirar. Hasta entonces, “tenemos que cambiar el chip y me gustaría hacer una llamada a la responsabilidad personal. Ya sé que las administraciones son las que más responsabilidad tienen, pero nosotros podemos luchar contra el cambio climático con pequeños gestos, simplemente con la forma en que consumimos. Ojalá la corriente que seamos capaces de impulsar sea irrevocable, no tenga retorno”, reflexiona Rubio.

La vajilla reutilizable se enmarca de lleno en el ámbito de la economía circular que llega de Europa y en Navarra se están dando pasos importantes en este sentido. “Ahora hay un instrumento, la Ley de Residuos, y tenemos que saber aprovecharla”, añade el responsable de la Oficina de Prevención. Y en ese ámbito tiene sitio también la gestión y el suministro de las vajillas que corre a cargo de Varazdin, un centro de inserción sociolaboral sin ánimo de lucro en el que trabajan 70 personas con diversidad funcional o en situación o riesgo de exclusión social.

Y mientras en septiembre sigue el verano festivo y las comidas populares, la vajilla sigue rotando, estos días por Obanos, Sangüesa, después Altsasu, Urrotz y otra vez Altsasu en el Nafarroa Oinez de octubre para cerrar una experiencia de éxito.

la demanda

a través

de la web

De 1,20 a 1,50 euros. La cesión de la vajilla está abierta a las mancomunidades que forman parte del Consorcio de Residuos de Navarra (todas salvo la de la Comarca de Pamplona), ayuntamientos y, en general, cualquier administración, colectivo o persona que quiera utilizarla para un evento gastronómico. La Oficina de Prevención de Residuos subvenciona dos servicios a cada mancomunidad. El resto tienen que pagar el transporte y la limpieza, así como las pérdidas o roturas de material que puedan producirse, y que hasta la fecha son muy pocas, según relata Óscar Rubio. El precio por cubierto oscila entre 1,20 y 1,50 euros, en función de la distancia a la que haya que trasladar la vajilla. Las peticiones se canalizan a través de la página web oprec-navarra.com rellenando un sencillo cuestionario.

Secciones