Merkel interviene para frenar la caza al inmigrante desatada en Chemnitz

Manifestantes hacen gestos a la Policía antidisturbios durante la manifestación en Chemnitz. (Foto: Efe)

La Policía investiga a manifestantes ultra por hacer el saludo nazi

“El acoso xenófobo no tiene cabida en un estado de derecho como es Alemania”

Miércoles, 29 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

berlín - Mientras la canciller alemana, Angela Merkel, se veía obligada a intervenir ayer para frenar la ola de violencia nazi, la Policía alemana abrió ayer investigaciones por la exhibición del saludo hitleriano y otros símbolos nazis en la manifestación ultraderechista del lunes en Chemnitz (este del país), que se saldó con seis heridos en medio de la confrontación entre esa marcha y otra contra la xenofobia. Las redes sociales sirvieron de plataforma tanto para llamamientos a la violencia contra los inmigrantes tras los incidentes en el estado federado de Chemnitz como a protestas contra la ultraderecha.

Las investigaciones se centran en diez casos concretos en que se mostró el saludo brazo en alto, indicaron fuentes policiales, a través de su cuenta en Twitter y en relación a la marcha neonazi que se desarrolló en esa ciudad alemana, que congregó a entre mil y dos mil personas, el doble que la de signo contrario. Hacer el saludo nazi es un delito recogido en el Código Penal alemán. Desde la Segunda Guerra Mundial, Alemania y Austria (e Italia) prohibieron cualquier exhibición de símbolos que invocaran su pasado nacionalsocialista.

Ambas convocatorias siguieron a una primera marcha de 800 personas, el domingo por la tarde, organizada desde las redes sociales entre aficionado de fútbol y ultraderechistas de la región, llamando a “limpiar” la ciudad de extranjeros.

El detonante de esa supuesta “operación de castigo” fue la noticia de la muerte la madrugada del sábado a domingo de un ciudadano alemán, en una pelea entre personas de diversas procedencias tras una fiesta popular.

El lunes se procedió a la detención un sirio y un iraquí, de 23 y 22 años, como presuntos autores materiales del homicidio a cuchilladas de ese hombre, a lo que siguieron las mencionadas manifestaciones por la noche en el centro de esa ciudad.

La víctima de la agresión es un alemán de 35 años y origen cubano, carpintero de profesión, casado y padre de un hijo, informó ayer el popular diario Bild.

El portavoz del Gobierno alemán, Steffen Seibert, condenó ya el lunes todo intento de “tomarse la justicia por su mano” y advirtió de que la investigación de lo ocurrido correspondía exclusivamente a la Policía.

Las autoridades de Sajonia, el estado federado al que corresponde Chemnitz, advirtieron asimismo contra la “difusión de mentiras” a través de las redes sociales.

Chemnitz, como el resto de Sajonia y el conjunto del este alemán, es zona de fuerte implantación de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), partido que en las elecciones generales del año pasado se alzó en esa parte del país con un 22%, casi diez puntos más que la media nacional (12,6%).

En la capital del Land se originó, en 2014, el movimiento Patriotas Europeos contra la Islamización de Occidente (Pegida), con fuerte vínculos con AfD, a pesar de no tener una estructura común.

Por su parte, la canciller alemana, Angela Merkel, ratificó que el acoso xenófobo “no tiene cabida en un estado de derecho” como es Alemania, en alusión a los disturbios protagonizados por manifestantes ultraderechistas tras la muerte de un ciudadano alemán en Chemnitz (este de Alemania). “Se cometió un horrible crimen, por el que fueron detenidos sus presuntos responsables”, apuntó la jefa del Gobierno alemán, respecto al detonante de esos incidentes y las sospechas posteriores sobre un sirio y un iraquí como posibles responsables.

Los pensamientos de todos “están con los familiares de esa víctima”, añadió Merkel, a una pregunta sobre esa cuestión formulada en su comparecencia con el primer ministro croata, Andrej Plenkovic, para remitirse a la condena emitida por el portavoz del Gobierno alemán, Steffen Seibert.

En Alemania “no puede haber lugar” para la “incitación a la violencia xenófoba”, insistió Merkel, para referirse a continuación a la oferta de su ministro del Interior, Horst Seehofer, de enviar refuerzos policiales a Sajonia, el estado federado de Chemnitz, si las autoridades regionales lo precisa. - Efe

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