Una vecina de la pareja: “Me da mucha pena, pero no me extraña algo así”

El vecindario no oyó ruidos el sábado y recuerda un episodio en el que ella pidió auxilio hace un mes

Miércoles, 29 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

pamplona - “Por desgracia no puedo decir que sea algo que me haya sorprendido demasiado. Me da mucha pena, pero había algo raro en ese hombre, tenía una mirada y unos gestos que no me gustaban. Y hace muchos días que no veía salir a la chica de casa, por lo que ya te digo que no me ha sorprendido. Incluso, hace un mes, otra vecina comentó que le había escuchado a la chica pedir auxilio por la noche. Ella daba mucha lástima y era una mujer que se mostraba agradecida si la ayudabas por cualquier cosa. Tampoco puedo decir que haya escuchado golpes (malos tratos) en esa casa, pero sí que había ruidos, discusiones y cosas que no me gustaban”. Quien así hablaba ayer por la tarde era una vecina de Artem y Natalya Balyuk, compungida por los hechos y que recordaba que desde hace año y medio cuando se instalaron en el cuarto piso del número 3 de la calle Zarrondoa de Huarte apenas había visto a la mujer salir por la calle. “Él sí solía frecuentar algunos bares de por aquí, pero tanto Natalya como la madre de él no salían casi de casa”. Ningún vecino del portal recordaba haber escuchado el sábado ruido de golpes que presagiaran que en el domicilio de los Balyuk se estaba produciendo una violenta discusión. Tampoco en el tiempo que los Balyuk llevaban viviendo allí había tenido que intervenir la Policía, pero en lo que coinciden la mayoría de las personas de este vecindario es que lo que ocurría dentro de ese piso era una incógnita, pero no aventuraba nada bueno y en que se trataba de personas sin apenas relación con el resto de inquilinos, la mayoría vecinos que residen de alquiler. La población de Huarte se mostraba ayer impactada por el suceso y lamentaba el trágico episodio sufrido por Natalya Balyuk, a la que varios vecinos habían visto ya en la calle ser evacuada en ambulancia. “Tenía muchos golpes y parecía una situación crítica. Pero siempre quieres pensar en que se va a poder recuperar, hasta que hoy llegó este mazazo”, decía un vecino que observó el traslado. Otra vecina del portal afectado añadió: “Me sorprendió que, cuando se la llevaron, el marido no estaba presente. Pregunté a un agente y me dijo que estaba detenido en el piso. Me temí lo peor”, concluyó. - E.C.