Adiós a las bombillas halógenas

Bombilla halógena.

Prohibida su fabricación y venta desde el 1 de septiembre y Bruselas calcula que en 2020 se logrará un ahorro del 15%

Jueves, 30 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

Pamplona - Las bombillas halógenas no se podrán fabricar ni vender a partir del 1 de septiembre, cuando entra en vigor una normativa europea que tiene como objetivo favorecer el uso de tecnologías LED más eficientes y sostenibles. Además, la Comisión Europea asegura que en 2020 se conseguirá un ahorro de electricidad equivalente al consumo anual de 11 millones de hogares y una reducción del recibo de la luz de un 15%. Gracias al menor consumo de electricidad, un hogar medio puede tener un ahorro neto de entre 25 y 50 euros al año, dependiendo del tamaño de la familia y del tipo y número de bombillas que utilice.

La medida que ha sido acogida con satisfacción por parte de ecologistas y científicos. El responsable de Energía de Ecologistas en Acción, Javier Andaluz señala que la aprobación de esta medida implica “un gran paso”. Sin embargo, a pesar de que asevera que es “una gran noticia”, cree que en una vivienda la iluminación es un factor “pequeño” de consumo porque hay otros aparatos “más contaminantes” como grandes electrodomésticos o contar con varios televisores. “Si coges la factura total de una casa, contamina más la lavadora o la calefacción que una bombilla”, afirma.

Por ello, el responsable de Energía apunta que una medida alternativa pasa por contar con propias fuentes renovables en cada casa, como paneles solares “para reducir el impacto energético y el cambio climático”.

Por su parte, el investigador del CSIC en el Instituto de Microelectrónica de Barcelona Xavier Perpiña, considera que los principales beneficios de este cambio están en el consumo y en el tiempo de vida. Explica que aunque el funcionamiento no es muy distinto a las incandescentes, el tipo de material que utilizan las LED es diferente, ya que tienen un gas halógeno en su interior, principalmente yodo o bromo, que permite que el desgaste del filamento sea mucho menor. También destaca el tiempo de vida, mayor que en el de las incandescentes.

uso más eficiente Entre las ventajas, se refiere también a que contribuirá a un menor consumo energético, a aumentar el uso más eficiente de la energía y a reducir la generación de residuos.

Por el contrario, recuerda que estas nuevas lámparas tienen un coste más elevado y que su proceso de reciclaje también conlleva un gasto que no se recupera en su totalidad. Si bien, no cree que el contenido que tiene de bromo o yodo sea lo suficientemente significativo como para contaminar en caso de una gestión inadecuada aunque no descarta que pudiera tener un impacto sobre el ozono.

Concretamente, la normativa afecta a las bombillas halógenas clásicas que generalmente están hechas de cristal, emiten luz omnidireccional, tienen casquillo E27 ó E14, así como algunas bombillas no direccionales con casquillos G4 y GY6.35. No obstante, los distribuidores podrán vender los stocks almacenados hasta fin de existencias.

A pesar de esta prohibición, según un estudio realizado por Ledvance, uno de cada dos consumidores en Europa desconoce esta prohibición y el 67% ignora cuáles son sus consecuencias. De hecho, hasta un tercio de los encuestados todavía incluye en sus listas de la compra viejas tecnologías de iluminación como bombillas halógenas (un 29%) o bombillas incandescentes (un 27%).

El adiós a las bombillas halógenas implica un gran número de alternativas LED disponibles en el mercado, cuyo aspecto es similar al de las halógenas, pero más eficientes.

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) espera que el aumento de la oferta de las bombillas LED suponga una bajada en sus precios. La asociación señala que, a pesar de que hasta ahora las bombillas led eran “considerablemente más caras”, con la desaparición de las halógenas los consumidores encontrarán más bombillas de este tipo en las estanterías de los comercios. La OCU recuerda que las bombillas led dan la misma cantidad de electricidad, pero consumiendo una décima parte de la energía, por lo que son hasta 10 veces más eficientes que la antigua bombilla incandescente. - D.N.

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