No me mates

Por Fátima Frutos / Agente de Igualdad y presidenta de la Asociación de Escritores y Escritoras de Navarra. - Jueves, 30 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

En memoria de la última víctima en Huarte

No me mates cuando con tus gritos me recuerdas que no me ha dado tiempo a llevar los niños al colegio, ir al ginecólogo, hacer los recados, atender a la abuela y preparar la comida. No me mates cuando censuras que me pongo el vestido “demasiado corto” que me regaló Ana. No me mates quitándome el sueldo que me he ganado limpiando casas. No me mates privándome de acudir al traumatólogo cuando me duelen las lumbares. No me mates con una bofetada cuando llegas borracho tras el fútbol. No me mates al levantarte y vomitarme sobre la colcha recién lavada. No me mates al zarandear a la nena por haber perdido el libro de la ikastola. No me mates al escupir la cena sobre mi cara porque está sosa. No me mates insultando a mis amigas. No me mates cuando me espetas que soy “una inútil como mi madre”. No me mates al romperme los apuntes de la Escuela Oficial de Idiomas. No me mates negándome el auxilio cuando sangro por la nariz tras tu golpe. No me mates envenenándome al perro. No me mates quitándome el móvil y husmeando en él. No me mates tirando por el váter mi maquillaje. No me mates cuando me fuerzas a mantener relaciones sexuales. No me mates cuando te burlas de mí por la mancha de regla en el pantalón. No me mates cuando me coges dinero de la cartera sin mi permiso. No me mates cuando me menosprecias delante de los vecinos en las reuniones. No me mates cuando me controlas por el Messenger y el Twitter. No me mates cuando me quitas las llaves del coche para que no pueda visitar a mi hermana. No me mates cuando te pelees con mi hermano tras llamarme “zorra”. No me mates por haberte escrito un email para decirte “basta ya”, ni uses los juzgados para machacar mi salud hasta enterrarme. No me mates tirándome la comida del frigorífico al suelo para que la recoja. No me mates sacándome fotos con el móvil cuando estoy desvistiéndome para enviárselas a tus amigos. No me mates tirándome los zapatos de tacón a la cabeza. No me mates dejándome la tarjeta de crédito sin fondos cuando tengo que pagar la contribución. No me mates menospreciándome cuando intento buscar trabajo. No me mates señalando mi desviación de columna para hacerme sentir mal cuando estoy en bikini. No me mates empujándome para que me caiga por las escaleras del centro de salud. No me mates dejándome sola sin llamar a urgencias tras una paliza. No me mates contándole a mi padre mentiras sobre mí. No me mates faltándome al respeto ante la profesora del hijo. No me mates riéndote de mis ojeras y mis ojos hinchados cuando lloro. No me mates tirándome a la sien el mando a distancia. No me mates instando a que tus amigos me toquen el culo en la cocina cuando venís a por cervezas. No me mates persiguiendo al vecino que me acompaña cuando paseo al perro. No me mates con tus puños. No me mates con tus insultos. No me mates con privaciones. No me mates con emails y tuits en los que me desprecias. No me mates lanzándome a tu abogado como un arma arrojadiza. No me mates enviándome a Urgencias con policontusiones. No me mates con tu violencia. No me mates. No es no, no me mates.

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