Rivera manipula el caso Alsasua para justificar la retirada de lazos amarillos

Manifestantes de Ciudadanos protagonizan agresiones en el acto de Barcelona contra la violencia, con presencia de ultras

Jueves, 30 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

pamplona - El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, comparó ayer la supuestas agresiones a personas que retiran lazos amarillos en Catalunya con la pelea en un bar de Alsasua en octubre de 2016: “Me recuerda a lo que pasó allí”. Ciudadanos no está dispuesto a soltar la polémica sobre los lazos amarillos para sacar réditos electorales. La estrategia de la confrontación por los símbolos soberanistas llegó a su punto más álgido cuando el líder de la formación naranja, Albert Rivera, y la jefa de la oposición en Catalunya, Inés Arrimadas, sorprendieron al implicarse en la campaña orquestada por organizaciones unionistas afines para retirar los lazos, concretamente ayer en Alella, en el Maresme, donde los fueron eliminando a medida que se los encontraban. Ataviados con una bolsa de basura, ambos dirigentes y su comitiva se dedicaron a arrancar los plásticos, tal y como vienen haciendo las llamadas brigadas de limpieza. Una operación que provocó que muchos vecinos del pueblo les increparan al grito de “fascistas”.

La sorpresa se produjo porque en sus previsiones iniciales Ciudadanos solo indicó que daría “un paseo por Alella” y que posteriormente harían declaraciones en la plaza del Ayuntamiento, pero sin explicitar en ningún momento la actividad que luego llevaron a cabo. La valla sobre la vía en la que ambos políticos procedieron a eliminar los lazos amarillos apareció al cabo de pocos minutos llena de lazos nuevamente, tal y como se encontraba anteriormente, por acción de los vecinos de la zona. Varias personas cargaron contra los políticos al grito de “fascistas”, “fuera de este pueblo” o “iros a Madrid”.

Según Rivera, “hemos querido apoyar a simpatizantes y afiliados, gente que en Catalunya hace lo que debería estar haciendo el Estado porque estamos en una situación de excepción en que el Gobierno español no hace su trabajo” y el Govern únicamente apoya a los “comandos separatistas”. El líder de Ciudadanos recordó la sentencia del Supremo que prohibe colocar en la vía pública emblemas o enseñas partidistas y advirtió de que no habrá convivencia hasta que haya neutralidad en el espacio público”. “La realidad está aquí”, dijo, “en la ruptura de la convivencia” que a su juicio provocan Carles Puigdemont, Artur Mas y Quim Torra.

Arrimadas lamentó que debería ser la administración pública catalana quien se dedicara a retirar estos símbolos y no los ciudadanos como los cerca de 80 que anteanoche hizo lo propio en varias poblaciones de Girona con la cara tapada. A primera hora ambos dirigentes habían concedido sendas entrevistas donde ahondaron en la necesidad de preservar el espacio público de símbolos partidistas y se pronunciaron con dureza sobre la agresión de este fin de semana junto al Parque de la Ciutadella en la que una mujer rusa fue increpada por retirar estos lazos, aunque los Mossos negaron que existiera motivación política en el ataque. Ya por la tarde Ciudadanos celebró una manifestación en Barcelona en apoyo de la mujer agredida. La manifestación había sido convocada para criminalizar al independentismo y acusarlo de crear una “fractura social”, el mismo día que el presunto agresor de la mujer fue detenido por la Policía y puesto en libertad con una orden de alejamiento.

A pesar del lema de la manifestación llamaba a la “no violencia”, fue una protesta cargada de tensión. Un cámara de Telemadrid fue increpado y agredido por una multitud, que lo arrinconó porque creían erróneamente que llevaba un lazo amarillo en la cámara. Tras acusarlo de ser de TV3, el periodista recibió varios puñetazos y tuvo que ser evacuado. Además, una persona que se acercó a la entrada del Parque de la Ciutadella en la avenida Lluís Companys y gritó “fuera fascistas” fue rodeado e increpado y pateado por los manifestantes unionistas. La Guardia Urbana tuvo que proteger y escoltar a los agredidos.

Aparte de simpatizantes de Ciudadanos y el PP, también se pudo ver a militantes de la extrema derecha, entre ellos de Generación Identitaria, un nuevo movimiento ultraderechista con presencia por toda Europa. - D.N.

El detalle

El PSC se desmarca. El PSC no acudió a la movilización en apoyo a la agredida el pasado sábado y acusó a Ciudadanos, al PP y al independentismo de utilizar el conflicto de los lazos amarillos como “arma política de distracción masiva” para no hablar de los problemas reales de la ciudadanía. El líder socialista en Barcelona, Jaume Collboni, dijo que a su formación le “preocupa extraordinariamente” un conflicto que advierte de que puede alterar la convivencia. El PSC defiende que las instituciones son de todos y deben “ser neutrales” al manifestar puntos de vista políticos, por lo que está en contra de que los edificios públicos luzcan lazos amarillos.