Miles de trabajadores de subcontratas y proveedoras, pendientes del ERTE de VW

Los delegados sindicales de estas empresas reclaman la subrogación de las plantillas y recuerdan que son el “eslabón débil” de la multinacional

Juan Ángel Monreal / Javier Bergasa - Viernes, 31 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

pamplona - Como se preveía, el Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) no afectará solo a Volkswagen Navarra. Igual que en un dominó, un buen número de empresas ha comenzado a comunicar ya a sus comités de empresa que aplicará suspensiones de contratos durante los días que permanecerá cerrada la fábrica más grande de Navarra: entre el 3 y 12 de septiembre.

Desde el sindicato LAB ofrecían ayer los nombres de las primeras empresas que ya han comunicado a sus plantillas que aplicarán regulaciones de empleo de mayor o menor intensidad u otras medidas para paliar el cierre. Entre ellas se encontrarían ISN, Tradisa, ISNN, Tecnoconfort y SNA, a las que podrían sumarse numerosas empresas de pequeño tamaño. Ante esta situación, delegados de comités de empresa de proveedoras y subcontratas que trabajan en Volkswagen Navarra alertaban ayer de las consecuencias para las plantillas de esos centros de las decisiones de la multinacional como el ERTE que acaba de plantear, por lo que le piden que apueste por la subrogación.

Sus demandas fuero expuestas en las puertas de la factoría de Landaben por representantes sindicales del Cinturón de Solidaridad de VW Navarra, en cuyo nombre intervino Andrés Hidalgo, quien aseguró que los trabajadores de subcontratas, cerca de 13.000, son los “más perjudicados por las decisiones que unilateralmente toma la dirección” de la multinacional automovilística, como el Expediente de Regulación Temporal de Empleo que ha planteado.

En este sentido ha explicado que todavía están “padeciendo las consecuencias del último proceso de lanzamiento”, ya que entonces, denunció, “dieron una nueva vuelta de tuerca” a sus condiciones la laborales “saturando las cargas de trabajo hasta límites inadmisibles que van en detrimento de la salud y de la calidad del servicio”. A eso añadió “la presión e inseguridad que supone la amenaza constante” de poder perder sus puestos de trabajo si alguna de sus empresas pierde la adjudicación de la obra o servicio que realiza para Volkswagen. “Esta inestabilidad solo se puede paliar de una manera, mediante la subrogación. Necesitamos cláusulas de subrogación tanto en el convenio de Volkswagen como en el del Metal”, aseveró, tras lo que sostuvo que “va siendo hora de que todo el mundo se implique en pos de esta legítima y necesaria reivindicación”.

Ante el ERTE presentado por VW Navarra para cerrar la planta ocho días por falta de suministro de motores, comentó que esa medida ha sido trasladada “de forma inmediata a la mayoría de las empresas proveedoras y subcontratas” y “tendrá un perjuicio aún mayor en sus plantillas, pues al ser el último y más débil eslabón de todos los implicados en la fabricación del Polo el margen de maniobra es más limitado”.

Denunció que este “ERTE excepcional en la plantilla de Volkswagen es la tónica habitual en muchas de las empresas subcontratadas”, ya que, según remarcó, “la diferencia de jornada y de convenio y la aplicación de flexibilidad de VW se traduce en demasiadas ocasiones en ERTE de suspensión de empleo para ajustar el desfase de jornadas existentes”. Por todo ello instó a “apostar de manera inequívoca por la subrogación” y ha hecho un llamamiento a la unidad de los trabajadores para lograr “dar la vuelta a esta situación cada vez más insostenible”.

Según comentó, “en principio todos los sindicatos apuestan por la subrogación, pero varían las estrategias, unos se han mostrado abiertamente a favor de la iniciativa del Cinturón que consiste en unirse delegados de los sindicatos principales en torno a esta reivindicación y otros, apoyando la subrogación, no apuestan tan claramente por esa unidad de acción”. “Es una lucha difícil y sin estar todos unidos es prácticamente imposible”, aseveró.