Italia fuerza el debate migratorio en la reunión de ministros de la UE

Roma propone repartir la carga “rotando” los puertos de desembarco de los migrantes

María G. Zornoza (Aquí Europa) - Viernes, 31 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

Bruselas - La cumbre informal que estos días celebran en Viena los 28 ministros de Defensa estaba llamada a abordar la situación de seguridad en los Balcanes Occidentales y los avances militares de la Unión Europea. Pero como ya acostumbra el Gobierno populista de Italia, formado por La Lega Nord y el Movimiento 5 Stelle, Roma ha secuestrado la cita: su único objetivo e interés es modificar la Operación Sofía.

Esta misión naval de la Unión Europea nació en 2015, en el pico de la crisis migratoria, con el objetivo principal de frenar a las mafias que trafican con personas así como de reducir las muertes en el Mediterráneo. Tras el cierre de la puerta griega a través del acuerdo UE-Turquía, todos los navíos europeos con inmigrantes a bordo (actualmente hay cuatro en el Mediterráneo) han atracado en Italia.

El país transalpino, que lleva meses amenazando con desmarcarse unilateralmente de Sofía, sostiene que su vigencia ha quedado obsoleta. Pero cualquier cambio para su mandato requiere unanimidad. En su alegato se escuda en que la Operación Themis, que entró en vigor el 1 de febrero de 2018 sustituyendo a Tritón, dejaba de imponer que el puerto de los rescates en el Mediterráneo Central fuese obligatoriamente italiano. Roma exige una vez más a sus socios comunitarios solidaridad.

En base a ello, ayer la ministra de Defensa italiana, Elisabetta Trenta, exigió que la responsabilidad de las operaciones de desembarco se reparta entre otros Estados miembros. Según publican medios italianos apunta directamente a Malta, Grecia y España. Ningún país ha aceptado de momento esta iniciativa. “La de hoy -por ayer- no ha sido una conferencia de donantes de puertos”, señaló Federica Mogherini, Alta Representante de Exteriores de la UE.

“Si acepta nuestra propuesta, la UE tendrá la oportunidad de mostrar una comunidad real de valores e intereses;si la rechazará traicionará sus principios fundamentales”, advirtió la ministra italiana en una publicación en Facebook. Matteo Salvini, ministro de Interior italiano, llevó a La Lega al poder con un discurso xenófobo que ha terminado calando en el electorado italiano. Las encuestas revelan que su partido ya es el primero en intención de voto.

El líder populista ha pasado de las amenazas en campaña electoral a los hechos en la cartera de Interior. Primero cerró sus puertos a las ONG que durante el verano han rescatado a refugiados y solicitantes de asilo en el Mediterráneo Central. Pero el 8 de julio fue un paso más allá al negar la entrada a la nave irlandesa Samuel Beckett perteneciente a la operación Sofía.

Una puñalada difícil de tolerar Para muchos Estados miembros esta fue una puñalada difícil de tolerar. Durante los últimos años, la Unión Europea ha quedado atrapada en la encrucijada migratoria. Si superó el verano de 2015 cuando arribaron cerca de un millón de personas (este año lo han hecho 70.000) a sus costas, los fantasmas llegaron poco después en forma de un bloque xenófobo que ha ido extendiendo sus tentáculos sobre el Viejo Continente.

La Comisión Europea, que junto a la canciller alemana Angela Merkel abanderó la política del Welcome Refugees, ha tenido desde entonces un papel muy complicado y se ha escudado en las cifras: las llegadas han caído en más de un 80% -a pesar de que el número de muertes en el mar ha aumentado-. Buena parte de ello, se debe a la Operación Sofía, repiten desde Bruselas.

Orbán y Salvini

La “línea de fractura” en la UE

Helsinki. El presidente francés, Emmanuel Macron, insistió ayer en que el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, y el ministro de Interior de Italia, Matteo Salvini, crean una “línea de fractura” en la Unión Europea (UE). Macron contrapuso la “visión nacionalista” de esos dos políticos con la de los “progresistas”, entre los que se situó, y dijo que la de estos últimos no es “ingenua”. En una comparecencia ante la prensa junto a Sauli Niinistö, el presidente de Finlandia, dijo que la UE “tiene la necesidad de ser un conjunto político coherente y que protege a sus ciudadanos”.