Gallopin, el más listo

SÉPTIMA ETAPA EL FRANCÉS SORPRENDE EN UNA JORNADA EN LA QUE EL NAVARRO ? |

Sábado, 1 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

Pozo Alcón (Jaén) - El francés Tony Gallopin (Ag2r) tiró de fuerza y valentía para sorprender con una escapada cercana a meta que le permitió imponerse en la séptima etapa de la Vuelta, que enlazó Puerto Lumbreras y Pozo Alcón a través de 185,7 kilómetros, en la que su compatriota Rudy Molard (Groupama) conservó el maillot rojo y Alejandro Valverde avanzó al segundo puesto.

Lo hizo al estilo que le encumbró en 2013 en la Clásica de San Sebastián y en 2014 en Tour de Francia con la jornada de Oyonnax, un ataque lejano, un pequeño hueco y a aguantar hasta meta. Levantó los brazos con un adelanto de 5 segundos sobre el grupo principal, seguido del campeón mundial Peter Sagan y de Valverde, que rebañaron 6 y 4 segundos de bonificación.

En ese grupo no estaba el polaco Michal Kwiatkowski, víctima de una caída en el descenso del Alto de Ceal. Llegó con un retraso de medio minuto y pasó al sexto puesto de la general.

Otra jornada marcada por el calor, de desgaste, con dos puertos de tercera, señalada para los esprinters, entre ellos Valverde y Sagan, que no clavaron el pronostico porque lo impidió un corredor valiente de 30 años, con experiencia, hijo de ciclista y sobrino del director Alain Gallopin.

Y lo evitó Gallopin, por fin con un trago dulce después de un año fatídico por una caída en el Campeonato de Francia, cuyas secuelas le supuso el abandono en el Tour.

A 5 de la raya final atacó Jesús Herrada (Cofidis), se pusieron a perseguir unos cuantos corredores, con Quintana, Valverde y Miguel Ángel López. Entre ellos viajaba Gallopin, quien no deseaba jugársela al esprint con Valverde o Sagan.

El francés alcanzó a Herrada, le dejó plantado e inició una contrarreloj hacia la victoria. Ya nadie le vio el pelo. Resistió con un puñado de segundos. Los suficientes para romper el pronóstico y llevarse la victoria. - Efe