El resurgir del espíritu euskaltel

ciclismo la presencia del combativo euskadi-murias en la vuelta provoca ilusión en los aficionados

Sábado, 1 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

pozo alcón (Jaén) - El espíritu del extinto Euskaltel-Euskadi, el legendario equipo naranja desaparecido en 2012 tras casi dos décadas en el pelotón, renace en esta Vuelta 2018 con la presencia del Euskadi-Murias y con movimientos de corredores que harán que la próxima temporada el equipo más seguido por la afición vasca probablemente sea el Astana kazajo.

El Euskadi-Murias, el sueño de Jon Odriozola a imagen y semejanza del Euskaltel que poco a poco va a haciéndose realidad, intenta retrotraer al que fue buque insignia del ciclismo de su tierra y busca un triunfo equiparable al del malogrado Agustín Sagasti en 1994, el primero de un Euskadi aún embrionario.

Una Vuelta 2010 que Antón tenía en sus piernas, y de la que era líder y gran favorito antes de caerse camino de Peña Cabarga;y el oro olímpico de Samuel en 2008, siendo corredor naranja, son, junto a los 18 triunfos parciales en grandes vueltas, son los hitos de un equipo al que la serpiente multicolor sigue echando de menos. Entre otras razones, por la marea naranja que le acompañaba allá donde iba. A las grandes citas, en masa.

La búsqueda de protagonismo cada día en escapadas de los Mikel, Iturria y Bizkarra, Aritz Bagüés, Héctor Saéz y el navarro Óscar Rodríguez, así como el esfuerzo de Eduard Prades y Jon Aberasturi por incrustarse entre los mejores, el primero en los esprints y el segundo en la general, recuerdan la pelea del Euskadi inicial de mediados de los 90 del siglo pasado. - Efe