Hablar de ética

Iñaki Asín Rodríguez - Domingo, 2 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

Hablar de la ética es complicado y embrollado, un libro muy gordo de Petete.

El bien y el mal, el comportamiento humano, la moral, las relaciones....

Ética, por ejemplo, una del oeste, ¡yo valoro mi pellejo en mucho más de 5.000 dólares! ¡Pues claro hombre! Todos queremos actuar de manera consciente, respetuosa y sin afectar de manera negativa a quienes nos rodean con filosofía, la buena fe, y otros principios recetarios en la vida cotidiana.

Pero nada, buscar la satisfacción de todo el mundo es una vida insana, no se puede ser amable, bondadoso, respetando los derechos del otro sin molerse la salud. Además, ¿quién es el otro?

Por esa razón, cuando nos hablan de la transparencia, pensamos que ya está todo solucionado, que lo sepan los intransferibles, la transparencia es lo que tenemos metido en el cerebro, la noche de bodas en una pensión.

Por consiguiente, como decía Felipe González, mañana es fiesta, por consiguiente, no hay clase.

He ahí la filosofía de la ética, así es el comportamiento humano, nos repetimos como si estuviéramos atrapados en el tiempo y en el fondo vivimos tan contentos porque vivimos.