A la contra

El Joshua Tree

Por Jorge Nagore - Domingo, 2 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

Leo multitud de críticas a Albert Rivera y Pablo Casado, por unas cosas o por otras, bien por sus fotos con inmigrantes o por lo de los lazos amarillos o por las declaraciones que hacen sobre prácticamente cualquier asunto. Me parece muy injusto. Necesitamos gente como ellos. Diría más: deberíamos dar las gracias. Voy más allá: gracias, Pablo y Albert. Gracias, porque como no votante ni del PP ni de Cs vuestra sola presencia liderando ambas siglas me asegura al 100% y sin ningún género de duda que jamás tendré la más mínima tentación de votar a vuestros partidos. Esto, para los no votantes de los partidos que sean, es muy importante, es diríamos casi que básico. Porque la vida es muy larga, yo qué sé, y un segundo o incluso un minuto de flaqueza moral la puede tener cualquiera, un fogonazo en el que pase por tu mente votar a uno de los dos, como me pasó una vez a mí que estuve 10 segundos en la puerta de una tienda de discos dudando de si comprarme o no uno de U2, hasta que me recuperé y salí corriendo. En cambio, con líderes así, ese instante chungo, ese rato malo en el que te traicionas a ti mismo y la sola idea te puede llegar a perseguir semanas o incluso años, es inviable. No hablo del votante convencido, ese merece todo mi respeto, pero ese no tiene problema alguno: cree en lo que hace, le pongan a quien le pongan, es un martillo pilón. Hablo de ese o esa que jamás les votaría pero que incluso pudo llegar a tener cierto cariño por la pintica de Rajoy o si pusiesen a un Savater cualquiera en Cs, así como algo desvalidos, que te entra una cierta ternura y ayy. Con estos dos bodoques eso es imposible y eso hay que reconocérselo y agradecerlo, porque se pasa muy mal, pero que muy mal. Yo aquella vez fue llegar a casa y ponerme el Brothers in Arms de Dire Straits 4 meses seguidos, madre mía que disgusto si llego a comprar el puto Joshua Tree.

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