Las infecciones de transmisión sexual crecen un 40% entre 2016 y 2017 y la tendencia se mantiene

La labor de las entidades sociales, fundamental. (OSKAR MONTERO)


Txus Iribarren - Domingo, 2 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

Pamplona - Las alarmas han saltado entre las autoridades sanitarias autonómicas y también estatales: las infecciones de transmisión sexual (VIH, pero sobre todo gonorrea, sífilis o clamidia) se han disparado en los dos últimos años. Y no sólo preocupan los datos cuantitativos (con incrementos en ocasiones que rozan el 40% entre 2016 y 2017 mientras que 2018 no irá mejor) sino los cualitativos: están detectándose tarde (con lo que los contagios se dan de manera exponencial) y entre las personas más jóvenes. Esto ha llevado al Instituto de Salud Pública y Laboral del Gobierno de Navarra (aunque el abordaje es transversal con otros departamentos como Educación e integrado en la estrategia estatal y mundial) a trabajar en una nueva campaña de sensibilización al entender que la sociedad, de alguna manera, ha podido bajar la guardia en este tema más presente en otras épocas. Además de que en el nivel estadístico los mejores sistemas de detección y notificación sacan a la luz casos antes desconocidos, también hay una subida real de las cifras atribuible a muchos factores. El incremento de la actividad sexual y las prácticas sin protección -que es lo determinante-, posiblemente, al no percibir riesgo son algunos detonantes, aunque las causas son más profundas y precisan de una labor educativa.

La incidencia de infecciones de transmisión sexual (ITS) notificada está aumentando en los últimos dos años. Por trimestres, esta tendencia creciente es significativa para la gonococia, sífilis y clamidia. La infección por el VIH también presenta una tendencia creciente.

En 2017 se notificaron 108 casos de lnfección gonocócica, un 45% más que en 2016. Predominan los casos en hombres (81%), lo cual suele ser habitual. El rango de edad de los casos fue de 14 a 51 años y el 57% tenían menos de 30 años. Ocho de los casos (5 hombres y 3 mujeres) tenían menos de 18 años. Respecto al sífilis, en Navarra en 2017 se confirmaron 32 casos de sífilis primaria o latente precoz y 21 casos de sífilis secundaria. La incidencia de todas estas formas fue de 8,25 casos por 100.000 habitantes. El 91% de los casos ocurrieron en varones. La edad osciló entre 21 y 84 años.

Las infecciones por Chlamydia trachomatis han sufrido un fuerte incremento en 2017 hasta alcanzar 249 casos. Además hubo tres de linfogranuloma venéreo.

En cuanto al SIDA, en 2017 se diagnosticaron 5 casos nuevos (0,78 por 100.000 habitantes), cifra menor que la de años anteriores, pero, por contra, tres de estos casos no habían sido diagnosticados previamente de infección por el VIH y uno falleció por la enfermedad con la que debutó el SIDA, lo que evidencia el diagnóstico tardío de la infección y la existencia de una bolsa de personas infectadas que no se están beneficiando de los tratamientos antirretrovirales por no estar diagnosticadas. De los cinco casos, cuatro eran varones, todos tenían entre 33 y 54 años, y sólo uno había nacido fuera del Estado.

Sobre el VIH, en 2016 se diagnosticaron 35 nuevos casos. El 90% de los nuevos diagnósticos de VIH, en nuestra comunidad, en el último quinquenio se realizó en personas con edades entre 15 y 54 años: cuatro de cada 10 diagnósticos (39%) se dieron en menores de 35 años.

Además en 2017 hubo un aumento de la incidencia de la hepatitis en el contexto de una amplia circulación del virus de la hepatitis A en otras comunidades autónomas y países de Europa, con incidencia especialmente entre hombres que tiene sexo con hombres. Por categorías de transmisión, predomina claramente la ligada a relaciones sexuales de penetración no protegidas en la incidencia de la epidemia en los últimos años.

2018 también en mala línea En el segundo trimestre de 2018 se han diagnosticado 91 casos de infecciones por clamidia (frente a los 63 del mismo período del año pasado) lo que supone un aumento del 44%. Los casos de infección gonococica han subido del 16% pasando de 25 casos diagnosticados en el segundo semestre de 2017 a 29 diagnosticados en el mismo periodo de 2018. La sífilis también aumentado un 27% y los casos notificados han pasado de 11 a 14. Comparando el segundo trimestre de 2018 con el de 2016, los casos de clamidia se han incrementado en un 93% y los de infección gonocócica un 65%.

A nivel estatal la información disponible desde el 14 de mayo de 2018, corresponde al cierre del año 2016. Respecto a 2015 en el conjunto del Estado la infección gonocócica se ha incrementado un 34% mientras que la sífilis ha disminuido un 9%. Ambas enfermedades presentan una tendencia significativa creciente. La tasa de infección gonocócica de Navarra correspondiente a 2016 de 9,52 casos por 100.000 habitantes y es inferior a la española de 13,89. La tasa de sífilis de España con 7,23 casos por 100.000 habitantes también es mayor que la de Navarra con 3,75 casos por 100.000 habitantes El crecimiento de la notificación de las ITS puede deberse a un incremento real de la incidencia y también a una mejora de la práctica clínica con una mayor confirmación microbiológica de las casos. Respecto a lo primero, los expertos y expertas destacan algunos factores como son la reducción de la edad de inicio de las relaciones sexuales;el incremento del número de parejas sexuales;y las relaciones sexuales de riesgo sin protección, especialmente sin preservativo. El problema añadido de estas enfermedades es que en ocasiones son asintomáticas (o se ignoran los síntomas) lo que unido a la falta de conciencia individual puede ser muy negativo para la persona afectada (no es lo mismo VIH que SIDA o Sifilis latente que secundaria) y para detener la cadena de transmisión.

la educación sexual, un reto A corto plazo las autoridades sanitarias abogan por los sistemas de detección, sensibilización y protección, pero a la largo plazo creen que “la educación sexual es la clave para aprender a conocerse, aceptarse, vivir la sexualidad y expresarla disfrutando de manera ética y satisfactoria, desde un enfoque positivo y previniendo riesgos. Es esencial para la toma de decisiones y el manejo de distintas situaciones en nuestras relaciones afectivas-sexuales y también en lo relacionado con las ITS, la prevención de embarazos no deseados y la ética del buen trato”, señalan desde Salud Pública. En la educación sexual es importante trabajar la percepción del riesgo. “Las ITS pueden estar ligadas a cualquier persona que tenga relaciones sexuales sin utilización de medidas preventivas;sin embargo, en muchos casos solo se les relaciona con ciertos colectivos. Se tiene en cuenta la posibilidad de tener una ITS si hay síntomas claros, pero pueden existir otros síntomas menos específicos, dado que son infecciones que pueden ser asintomáticas. La percepción de riesgo, o sea si se considera la posibilidad de transmisión, suele ser escasa y se suele descartar si se está en una pareja estable. Se contempla la estabilidad como protección”. Y los datos desmienten esto...

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