Honores en forma de jotas, bailes y flores a la patrona

Los peralteses celebraron ayer el día grande de las fiestas con la procesión en honor a la Virgen de Nieva
El cofrade Roberto Javier Mendoza le impuso el pañuelo a la talla en la plaza Principal

María San Gil - Lunes, 3 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

peralta - La Virgen de Nieva, la patrona de Peralta, fue la protagonista de la jornada de ayer, el día grande de las fiestas. A pesar del sofocante calor que hizo a mediodía en el municipio ribero, los peralteses, fieles a la cita, salieron de casa para acompañar a la talla por las calles del casco urbano en una procesión que se alargó cerca de una hora.

Tras la interpretación del Himno de las Cortes por parte de la banda de música que dirige Christian Jiménez, y después de los honores en forma de vals que ofrecieron los miembros de la comparsa, la comitiva, en la que no faltaron los pendones y estandartes de las cofradías locales así como la corporación infantil, partió por Dabán Mayor, Méndez Núñez, Calle del Río y Bajadero.

Los 26 cofrades que ayer se encargaron de portear a la patrona por las calles del casco urbano fueron Emilio Moraza, Víctor Troyas, Juan Jesús Cabeza, Rubén Indart, Mikel Ruete, Goyo Gutiérrez, Fermín Ostívar, Fernando Resano, Juan Castillo, Fermín Campo, Darío Resano, Roberto Mendoza, Miguel Monroy, David Boneta, Javier Eraso, Daniel Oscáriz, Josetxo Calvo, Ángel Orduña, Ángel López, Iñigo Osés, Iván Jalle, Feliciano Eraso, Alberto Asín, Javier Goñi, Fernando Pinilla y Luis Carlos Monroy.

El protagonismo ayer recayó en Roberto Javier Mendoza, vecino de 26 años que lleva 12 años sacando en volandas a la patrona y al que le tocó colocarle el pañuelo a la talla bajo la atenta mirada de sus vecinos, una acción que eligen en función de la antigüedad en la cofradía.

“En mi familia siempre ha habido mucha tradición por sacar las andas y con 14 años me entró la curiosidad y comencé en la procesión. Es algo que no da pereza, te acostumbras y es una tradición muy bonita de la que me siento muy orgulloso”.

Con algo de nervios, aunque muy bien asesorado por sus compañeros, Mendoza le colocó el pañuelo a la patrona acompañado por sus padres, sus abuelos y su hermana, que también participó en la procesión junto a los joteros.

Los encargados de llevar este año dicho pañuelo hasta la plaza Principal fueron Mario Marín Irigaray y María Martínez Jiménez, de 9 años. En este acto también estuvo el Ayuntamiento, con Juan Carlos Castillo al frente, así como representantes forales y locales de municipios como San Adrián o Falces, entre otros.

los joteros Los honores en forma de jota tampoco faltaron este año y una veintena de vecinos se encargaron de amenizar el recorrido así como la misa que ofició el párroco Fermín Macías.

“Tenemos que hacer pueblo y buscar lo que nos une, las tradiciones. Tenemos mucho ánimo y esto es algo impagable. Son jotas habituales, que la gente conoce y quiere”, explicaba Juan Asín, uno de los componentes del grupo de joteros, durante el recorrido. “Todo lo que sale de dentro, si se hace con ilusión, sale bien”, insistía tras apuntar que las jotas de ayer llevaban por títuloVuela mi paloma blanca, Qué tienes madre querida, Te recoges en la iglesia y Viva la hermosa María.