Xinjiang libre

Jorge Ipiña Pando - Lunes, 3 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

Napoleón dijo: “Dejad dormir a China porque el día que despierte temblara el mundo”. Más que temblar lo que está haciendo es sucumbir al poder de su economía, mientras su presencia se hace cada vez más omnipresente. El régimen chino reprime a sus minorías, en la provincia de Xinjiang la minoría uygur de confesión musulmana, vive en “campos de reeducación”. En el Tibet, conquistado por China en los años 50, los budistas son asesinados y perseguidos. Es tal la falta de libertad, que los otrora comunistas chinos tienen su propia jerarquía católica-china nombrada por el partido para de esta forma controlar a los cristianos. Sin olvidar lo que ellos consideran su provincia rebelde, Taiwán, una nación soberana y democrática donde se refugiaron los nacionalistas al acabar la guerra civil china y que hoy en día es un país donde la libertad impera a sus anchas. El poder de los mercados hace que no queramos ver la realidad, pero la represión no deja de aumentar. A la larga, los uygures contestarán a la represión con el uso de la violencia y terrorismo, y pese a la represión, el Turquestán Oriental (Xinjiang) acabará conviertiéndose en una realidad. No suprimamos la libertad en pro del capital, Xinjiang libre.