Puigdemont no se postulará otra vez si hay independencia

No será candidato en un Govern republicano y dice que ahora manda Torra

M. Vázquez - Lunes, 3 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

pamplona - El expresident Carles Puigdemont no se presentaría otra vez a las elecciones si Catalunya lograse la independencia. El exjefe del Govern, que está en Waterloo debido a su orden de búsqueda y captura por rebelión en el Estado español, aseguró en una entrevista concedida a El Punt Avui TV que no tiene intención de presentarse a las elecciones en ese escenario porque, en ese caso, sería más oportuno dar paso a nuevos liderazgos.

En sentido estricto, solo descartó postularse para el puesto de president en un escenario de independencia. No se puede descartar que se presentase a las elecciones si hubiera un adelanto en los próximos meses. “El deseo ideal es no tenerme que presentar de presidente porque significaría que hemos superado positivamente esta etapa y que hemos entrado en la fase de la construcción del Govern republicano”, explicó. Si se constituyera la república, sería el momento de dejar paso a “nuevos liderazgos y nuevas formas políticas” y no tendría sentido volver a ser candidato.

No obstante, también se empeñó en dejar claro que es el president Quim Torra quien lleva la batuta en este momento. En concreto, cuando se le preguntó quién manda más actualmente, dijo que Torra, “por descontado”. “Yo no mando”, recalcó. No podía decir otra cosa porque lo contrario sería desautorizar al president y dar pábulo a la teoría de los sectores constitucionalistas que hablan de un Govern títere controlado por Puigdemont desde Bruselas. Sin embargo, más allá de esa respuesta de manual, Puigdemont añadió que su objetivo será “trabajar para Catalunya desde Bélgica, Escocia y Suiza”. Es decir, en el plano internacional desde el Consell de la República en el exterior. Torra se sumó y dijo que Puigdemont se ha convertido en “el líder del movimiento independentista a nivel internacional”.

Los condicionantes de su situación judicial y la existencia de un nuevo liderazgo en Catalunya la persona de Quim Torra provocan que Carles Puigdemont tenga un papel cada vez más ligado a la divulgación del proceso soberanista por el mundo, y no parece tan centrado en presentarse otra vez a las elecciones catalanas como candidato a president, aunque su tirón es indudable en buena parte del independentismo.

Puigdemont se presentó por última vez a las elecciones en diciembre de 2017, y la idea de JxCat siempre ha sido la restitución de las instituciones que fueron suspendidas con la aplicación del artículo 155 de la Constitución española. Sin embargo, el Tribunal Constitucional no permitió la investidura a distancia por vía telemática, y Puigdemont no podrá volver al Estado español en veinte años, hasta que prescriba el delito de rebelión, si no quiere ser encarcelado. Mientras eso no se produzca, además, está suspendido cautelarmente para ejercer un cargo público. Solo un indulto o la absolución del resto de procesados podría cambiar su situación. El soberanismo parece haber asumido estas circunstancia. Torra fue investido en el Parlament a cambio de que a Puigdemont se le reservara cierta influencia desde Bélgica. Técnicamente, aunque esté suspendido para cargo público, puede presentarse a las elecciones, pero tendría que producirse un acto de desobediencia para investirlo o para ejercer el voto como diputado. Torra podría disolver el Parlament como pronto el 27 de octubre.

influencia en la crida Puigdemont se encarga de promocionar el procés en el mundo, aunque también está ejerciendo su influencia sobre el PDeCAT, con una dirección de su máxima confianza. David Bonvehí y Míriam Nogueras comandan ahora el partido tras la salida de Marta Pascal, que había perdido la confianza del expresident. Puigdemont va a impulsar la Crida Nacional, un llamamiento a la unidad soberanista en las elecciones que se está topando con la negativa de ERC y la CUP porque se lo toman como una OPA hostil.

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