‘Hitz Egin’, cápsula de un tiempo reciente

Los signos del paso del tiempo, la destrucción y el expolio, en la redacción de ‘Egin’. (Clemente Bernad)
Los talleres, paralizados para siempre.
Vestigios de la actividad que se llevaba a cabo en el lugar.
Cuadros, paredes y suelos pintados, invadidos por la maleza...

El fotógrafo navarro Clemente Bernad cierra su trabajo sobre el conflicto vasco con una serie inédita en torno al estado de la nave que un día albergó el diario ‘Egin’. Imágenes con memoria que desde mañana pueden verse en el Festival Getxophoto.

Un reportaje de Ana Oliveira Lizarribar / Fotografía Clemente Bernad - Martes, 4 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

en 1998, el juez Garzón ordenó el cierre cautelar del diario Egin, cuya sede central se encontraba en el Polígono Eziago de Hernani (Gipuzkoa), así como la detención de varios de sus responsables. En 2009, el Tribunal Supremo dictaminó que las actividades de dicho periódico eran lícitas. Habían pasado 9 años. Una eternidad para un medio de comunicación. Y demasiado tiempo para un edificio que acabó devorado por la ruina, el expolio y el olvido. Todo esto recogió el fotógrafo navarro Clemente Bernad (Pamplona, 1963) cuando accedió al inmueble hace tres años. El resultado es la serie Hitz Egin, que mostrará por primera vez desde mañana y hasta el 30 de septiembre en las galerías de Punta Begoña del Festival Internacional Getxophoto.

Entre 1987 y 2001, Bernad desarrolló en paralelo a otros trabajos la serie Basque Chronicles, abordando todos los puntos de vista y mostrando tanto a víctimas de ETA como a los protagonistas de la kale borroka o a los familiares de los presos. “Pasado el tiempo y conforme iban pasando cosas nuevas en el conflicto, siempre quise darle un cierre a este trabajo, pero no encontraba la forma de hacerlo, hasta que reparé en que el caso Egin me venía de maravilla como colofón”. Una idea que se convirtió en certeza cuando hace tres años consiguió entrar en la nave del diario en Hernani. Lugar al que accedió a través de un butrón realizado en una pared. Y es que, el precinto del periódico se mantuvo hasta 2003, cuando accedieron miembros de la empresa editora y varios periodistas, que pudieron observar el gran deterioro de las instalaciones. Durante los años siguientes, el deterioro se acentuó con los robos de material, el pillaje y la decadencia propia del abandono. “Cuando yo entré todavía quedaban archivos, dosieres, fotografías, objetos personales de quienes trabajan allí...”, indica Bernad, a quien le impresionó esa sensación de “paso del tiempo”. “Es una redacción que quedó tal cual estaba en 1998, con los ordenadores que había en ese momento, con un archivo que aun era analógico, con papel, diapositivas... Pero también un tubo de pomada, un medicamento...”. Todo en medio de una estampa grotesca, “con los cajones abiertos, el techo caído, el suelo levantado”;con una rotativa inhabilitada desde el principio por la intervención policial “y luego expoliada”, los vestuarios de los operarios de talleres, las bobinas de papel apiladas y podridas. “Es como una cápsula del tiempo gigantesca que no se creó voluntariamente, sino por obligación, con un patrimonio documental brutal”, insiste el autor, que fotografió durante varios días este espacio “como un forense”, trozo a trozo, para reunir esta peculiar memoria de un periódico que durante 20 años “estuvo en el epicentro del conflicto” y que acabó así.

POSTCONFLICTO Bernad no había mostrado esta serie hasta ahora. “Me la estaba guardando en la recámara porque va a formar parte de un libro que contendrá también todo el trabajo previo sobre esta temática”. Sin embargo, cuando Mónica Allende, comisaria artística de Getxophoto 2018, se puso en contacto con él y le comentó que el lema de esta edición era Postconflicto-Reformulando el diálogo, “me pareció que encajaba perfectamente”.

En cuanto al diseño expositivo, “muestro bastantes fotos como si estuvieran amontonadas, guardando cierta coherencia con lo que me encontré en la nave de Egin”. Asimismo, hay un mosaico que ocupa un panel de 2x13 metros y cinco fotos grandes dispuestas en telas de 3x2 metros. “El trabajo que se expone es sencillo, con toda la fuerza que tiene para mí lo sencillo cuando hablamos de lo documental”, afirma el fotógrafo, para quien esta serie también tiene mucho que ver con la memoria histórica, una de sus principales líneas de trabajo. “Hay veces que las cosas se dejan ahí, sin resolver, y, al contrario de lo que dicen algunos, no se amortiguan ni pasan”. Las imágenes de Bernad reflejan, además, un paisaje que ya no existe. Y es que, en diciembre pasado, el Gobierno Vasco sacó todo el material que quedaba para catalogarlo y archivarlo. En ese sentido, Hitz Egin funciona como “un testimonio contundente de hasta qué forma la libertad de expresión se puede pisotear de manera impune”.

de un vistazo

La exposición. La muestra de Clemente Bernad se titula Hitz Egin (hablar, dialogar, en euskera) por la campaña homónima que se inició en 1998 tras el cierre del periódico.

Lugar y fechas. La exposición podrá verse desde mañana, miércoles día 5, hasta el 30 de septiembre en las galería de Punta Begoña de Getxo.

getxophoto 2018

Temática. La 12ª edición de Getxophoto Festival Internacional de Imagen reflexionará acerca del significado del conflicto, focalizándose de manera especial en los periodos de postconflicto, en sus consecuencias y en la reconstrucción del diálogo. Asimismo abordará las nuevas posibilidades, situaciones, ideas y relaciones que surgen a partir de las reformulación de un discurso fracturado. Partiendo de estas premisas, profundizará tanto en las luchas externas como internas del postconflicto, las cuales tienen un impacto tangible en todos los aspectos de nuestra vida, desde la tecnología y la política hasta la naturaleza y la educación. La comisaria es Mónica Allende.

Autores/as. Simon Norfolk, Luca Locatelli, Yoshinori Mizutani, Max Pinckers, Sofía Moro, Clemente Bernad, Live Wild Collective y Zanele Muholi, entre otros/as.

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