Sánchez confirma el impuesto al diésel y la ministra de Industria lo tilda de “globo sonda”

El presidente anuncia que habrá un impuesto de transacciones financieras pero elude hablar de tasa a la banca
PP y Cs maniobran para retrasar la Ley de Estabilidad del Gobierno

Martes, 4 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

pamplona - El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, avanzó ayer que el anteproyecto de Presupuestos del Estado de 2019, que cuenta con que se aprueban en marzo, contemplará un impuesto al diésel y otro a las transacciones financieras. En una entrevista concedida a la Cadena Ser, Sánchez justificó que las cuentas públicas de 2019 contemplen un impuesto al diésel -que no afectará a los profesionales del transporte- por el importante reto del cambio climático y porque el gasóleo es un combustible “altamente contaminante”. Apenas una hora después de la intervención de Sánchez, la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, no se mostraba tan categórica a la hora de hablar del tributo, que calificó de “globo sonda”. “Se ha hecho un globo sonda (de la subida de impuestos al diésel), pero el Gobierno trabaja con el sector de forma muy coordinada, pensando en la industria y también en los consumidores. Hasta ahora las medidas que hemos tomado son buenas para el sector”, señaló Maroto, quien aseguró que se estaba hablando “mucho” del impuesto al diésel, pero que el Gobierno “ni siquiera lo ha anunciado todavía”. “Vamos a esperar”, indicó pese las declaraciones del presidente del Gobierno, que anunció que el Ejecutivo presentará a finales de noviembre o principios de diciembre los Presupuestos.

Sánchez destacó que el gasóleo es un combustible “altamente contaminante” y que el PSOE lidera un Ejecutivo “ecologista” y “comprometido con la transición ecológica”. “Todo lo que tenga que ver con transición energética y sostenibilidad del país como la movilidad privada, que es altamente contaminante, tendrá su traducción en una subida de este impuesto”, subrayó. Este cruce de declaraciones es el penúltimo en una serie de contradicciones desde que la medida fuera anunciada, de hecho el Gobierno ha confirmado en varias ocasiones su intención de incrementar el gravamen al diésel. Así lo manifestó el pasado junio la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, en el Congreso. Entonces, la intención del Ejecutivo pasaba por elevar el impuesto especial que grava el gasóleo hasta igualarlo con el de la gasolina, extremo que no confirmó Sánchez.

Y la propia ministra Reyes Maroto avanzó en una entrevista concedida a Europa Press en julio que el Gobierno trabajaba en un borrador sobre la nueva fiscalidad del diésel. Poco antes, la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, afirmaba en el Congreso que el diésel tiene “los días contados” y que su “impacto” en la calidad del aire “es lo suficientemente importante como para ir pensando en un proceso de salida”.

Maroto también aprovechó ayer para comentar la situación de la conocida como tasa Google, es decir, el impuesto que gravaría a los nuevos gigantes tecnológicos como Google, Amazon o Facebook: “España necesita una transformación fiscal en materia tecnológica y estamos trabajando con el sector empresarial para llevarla a cabo de la mejor manera posible. Sabemos que en la economía colaborativa hay muchas lagunas y queremos legislar sobre ellas para que no haya competencia desleal”, afirmó.

Consciente de la debilidad parlamentaria de su partido para sacar adelante los nuevos Presupuestos con el cambio de políticas fiscales, la ministra puso el foco en la oposición: “Serán los grupos que voten en contra los que tendrán que valorar por qué no están de acuerdo con medidas que mejoran la competitividad de las empresas”.

El propio Sánchez explicó que, además del impuesto al diésel, habrá nuevas figuras impositivas y un incremento de las ya existentes, medidas en negociación con Podemos. El presidente eludió, no obstante, pronunciarse sobre si el Ejecutivo creará un impuesto nuevo a la banca, que era una de las medidas anunciadas por su ministra de Hacienda el pasado julio y por él mismo en enero, antes de llegar a La Moncloa.

tasa a las transacciones Lo que sí dijo es que su propuesta es la de una tasa a las transacciones financieras, medida que no detalló y que España ha intentado poner en marcha junto a otros países de la UE desde 2014. El pasado marzo, el secretario de Política Económica y Empleo del PSOE, Manuel Escudero, defendió un impuesto sobre las transacciones financieras internacionales para financiar las pensiones que tendría un gravamen del 0,1% con carácter general y del 0,01% para operaciones con derivados.

El presidente, por otra parte, insistió en que hay un margen “grandísimo” para aumentar la recaudación proveniente del Impuesto sobre Sociedades y para que contribuyan más las grandes empresas. Sánchez reiteró que el Impuesto sobre Sociedades debe tener un tipo mínimo del 15%, porque “esto es justicia fiscal”.

El jefe del Ejecutivo aseguró en la Cadena Ser que el Consejo de Ministros dará su visto bueno a las cuentas para el año que viene “a finales de noviembre o principios de diciembre”, tal y como avanzó el pasado mes de agosto durante su visita a Chile, para que puedan ser aprobadas por las Cortes en el primer trimestre de 2019.

Sánchez sugirió que no prorrogará en ningún caso los Presupuestos vigentes, y que su única opción es aprobar un nuevo anteproyecto. Durante la entrevista fue cuestionado de forma reiterada sobre la prórroga presupuestaria. “Estos no son mis Presupuestos y que el Gobierno “solo tiene una opción, que es aprobarlos”, zanjó. Pero el Congreso se dispone a volar el primer puente de Sánchez hacia esas cuentas. La Mesa de la Cámara, donde tienen mayoría PP y Ciudadanos, prevé hoy votar en contra de que la reforma de la Ley de Estabilidad que elimina el veto del Senado se tramite por urgencia y en lectura única. Esto augura un trayecto parlamentario mucho más largo y tortuoso del deseado por el PSOE. - D.N.

las contradicciones

pedro sánchez “la movilidad privada es muy contaminante y tendrá su traducción en la subida de este impuesto”

Sánchez justificó que las cuentas públicas de 2019 contemplen un impuesto al diésel por el importante reto del cambio climático y porque el gasóleo es un combustible “altamente contaminante”. “Todo lo que tenga que ver con transición energética y sostenibilidad del país como la movilidad privada, que es altamente contaminante, tendrá su traducción en una subida de este impuesto”, informó el presidente.

reyes maroto “Se ha hecho un globo sonda. El gobierno ni siquiera lo ha anunciado todavía”

“Se ha hecho un globo sonda (de la subida de impuestos al diésel), pero el Gobierno trabaja con el sector de forma muy coordinada, pensando en la industria y en los consumidores”, dijo Maroto. “El Gobierno ni siquiera lo ha anunciado todavía. Vamos a esperar”, añadió para asegurar horas más tarde que estas declaraciones se habían “sacado de contexto”. “Se me preguntó sobre el debate en relación con el diésel y los efectos en concesionarios y consumidores, que nada tiene que ver con el anuncio del presidente”, puntualizó.