departamento navarro de Educación

Solana plantea retomar las evaluaciones a alumnos del PAI a partir del curso 2020-2021

El 73% del alumnado de 6º de Primaria logra niveles superiores al A1 en comprensión escrita y el 62% supera el nivel A1 en comprensión oral

EP - Martes, 4 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 11:02h.

PAMPLONA. La oposición ha cuestionado las evaluaciones realizadas a los alumnos de 6º de Educación Primaria de centros con programa PAI al considerar que obedecían a criterios "políticos", mientras que la consejera de Educación, María Solana, ha defendido la realización de estas pruebas y ha planteado que se retomen a partir del curso 20-21 cuando llegará "el gran boom" de la implantación del programa.

La consejera de Educación ha comparecido este martes en una comisión parlamentaria, a petición propia, para informar sobre la Evaluación de Competencias y Destrezas de los estudiantes de 6º de Primaria del programa PAI correspondiente al pasado curso.

Junto a Solana ha comparecido el director general de Educación, Roberto Pérez, que ha sido el encargado de detallar los resultados del informe de la Evaluación de Competencias y Destrezas.

Según los datos que se desprenden de la evaluación, el 73% del alumnado de 6º de Primaria de los programas PAI logra niveles superiores al A1 en comprensión escrita y el 62% supera el nivel A1 en comprensión oral. Asimismo, el 64% del alumnado PAI logra niveles superiores al A1 en expresión oral y el 43% supera este nivel en expresión escrita.

Pérez ha puesto en valor que "el desarrollo de la expresión oral se está consiguiendo por encima de las otras", un dato "interesante", y también ha destacado que a futuro es conveniente valorar si "después de las tres evaluaciones seguidas sería conveniente hacer otra el año que viene o esperar un periodo de tiempo", de tal modo que se pase de "tener 15 centros representados a tener la gran mayoría de los centros".

En este mismo sentido, Solana ha considerado que "tal vez no tenga demasiado sentido proseguir con una evaluación de estas mismas características los próximos cursos, pero sí proceder a una evaluación como la que se hizo en el 15-16 comparando alumnado PAI con centros que no lo son, también incluyendo competencias científicas, en el curso 20-21 y 21-22".

"Desde 1997 a 2010, es decir, durante 13 años, se incorporaron al PAI 20 centros, mientras que en los siguientes cuatro años, desde el 2011 hasta el 2015, aumentó de tal forma la implantación del PAI que se llegó a tener 90 centros con el programa implantado", ha relatado Solana, para quien es "evidente" que se produjo "una implantación descontrolada, una implantación sin rigor y sin el necesario seguimiento".

Por ello, ha considerado que "hay que hacer ese seguimiento para ver cuál ha sido el resultado", teniendo en cuenta que "el gran 'boom' del PAI no llegará hasta los cursos 20-21 y 21-22". "Es importante prestar especial atención a aquellos grupos y centros que implantaron el PAI en aquellas condiciones, con una desatención creciente a los criterios técnicos", ha incidido.

Solana ha recordado que con la entrada de su Gobierno se procedió a la moratoria de la extensión del PAI, como recogía el acuerdo programático, una moratoria que, según ha destacado, "permitió parar, evaluar y valorar" y tras la cual se procedió a dictar una orden foral y a establecer una regulación para el paso a Secundaria.

UPN: "ESTAS EVALUACIONES ERAN INNECESARIAS" En el turno de los grupos parlamentarios, el parlamentario de UPN Alberto Catalán ha considerado que en la comparecencia "se ha demostrado que el Gobierno no tenía ningún tipo de razón a la hora de establecer estas evaluaciones". En su opinión, "con la intervención tanto del director general como de la consejera se ha demostrado que estas evaluaciones eran innecesarias y que obedecían a un proyecto político y partidista, el acoso y derribo al PAI".

Por contra, la parlamentaria de Geroa Bai Isabel Aranburu ha defendido la evaluación realizada, que ha calificado de "muy oportuna", y ha considerado "irresponsable y temeraria la posición de UPN en contra de la evaluación de un programa", que "ha tenido un desarrollo que ha sido todo lo contrario a la previsión y a la planificación". "Ha sido algo atropellado, impuesto en muchas ocasiones y con la opinión en contra de los técnicos. Hay que seguir evaluando el PAI", ha argumentado.

En representación de EH Bildu, Esther Korres ha afirmado que es "sorprendente" que "un portavoz de Educación niegue la necesidad de cualquier evaluación, cuando una evaluación del sistema educativo es fundamental". "No se realiza para poner una nota, sino para establecer planes de mejora", ha expuesto, para agregar que los datos de la evaluación realizada a alumnos PAI "no son tan buenos y son bastantes modestos". A su juicio, el programa "ha fracasado y no garantiza la enseñanza en inglés".

Desde Podemos Ahal Dugu-Orain Bai, Carlos Couso ha señalado que le parece "muy bien" que "haya un control y una evaluación permanente", algo "necesario y que tiene que ser normal" para "reflexionar sobre las medidas de mejora". En su opinión, "a la vista de los resultados" de las evaluaciones realizadas, "la única conclusión que se puede sacar es que no se pueden sacar demasiadas conclusiones" y ha llamado a "pasar al debate sobre consensuar el aprendizaje de lenguas y acabar con estas discusiones infinitas".

Por su parte, el socialista Carlos Gimeno se ha preguntado "para qué se evalúa el PAI y para qué ha servido la evaluación" si tras la primera prueba "lo primero que hicieron es establecer una normativa, sin esperar al 20-21", que es lo que ahora plantean. "Cuando hacen una normativa la hacen ajustándose a sus deseos y a lo que les gusta, no a la realidad. Es una evaluación arbitraria", ha reprochado a los responsables de Educación, a quienes ha querido dejar claro que "nadie se va del programa".

El parlamentario del PPN Javier García ha asegurado que las intervenciones de la consejera y el director general de Educación "dejan claro la falta de rigor del departamento y que se mueven por intereses partidistas e ideológicos". Ha considerado "indignante" que Solana "intente justificar la moratoria que hubo en la extensión del programa" y "vergonzoso" que "se planteen críticas a la gestión de anteriores gobiernos, cuando lo están haciendo mucho peor en esta cuestión".

Finalmente, Marisa de Simón, de Izquierda-Ezkerra, ha destacado que de la evaluación realizada "se extraen datos interesantes" y ha defendido "la necesidad de hacer una evaluación comparativa respecto a otro alumnado, otros centros que no han desarrollado este programa u otros, porque esa es una manera interesante de saber si los tiempos son los adecuados o si son suficientes".