Casa de Cultura de Aoiz

Mielotxin: Hungría, Bulgaria... Aoiz

El grupo navarro de folk, que acaba de regresar de una mini gira europea, actuará hoy en la villa navarra a partir de las 21.00 horas

Un reportaje de Fernando F. Garayoa - Jueves, 6 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

La Casa de Cultura de Aoiz será escenario hoy del espectáculo que ofrecerá Mielotxin, basado en su último trabajo discográfico, Alan Lomax in memoriam.La cita tendrá lugar en la Casa de Cultura de la villa a partir de las 21.00 horas.

La actuación del grupo navarro, que el año que viene cumplirá tres lustros sobre los escenarios, tendrá lugar apenas unos días después de haber regresado de una exitosa gira europea que les ha llevado a ofrecer cinco conciertos en Hungría y Bulgaria. Iñigo Aguerri, alma mater de la formación, relata la experiencia vivida, de la que solo traen grandes recuerdos: “¡Ojalá todos los años tuviéramos una o varias giras como esta! -apunta-. Esta serie de actuaciones surgieron a través de un manager que ya nos llevó hace un par de años a actuar en Suecia”. El buen resultado de aquel concierto, en uno de los festivales de folk más importantes del país, el Urkult, provocó el interés por el grupo, “de tal forma que hemos ofrecido cuatro conciertos en tres festivales de Hungría, y uno más en Bulgaria”, apunta Iñigo. Así, Mielotxin ha actuado en el Festival Of Folk Arts, en el Royal Buda Castle de Budapest;en el Summerfest International Folklore and Folk Arts Festival, en Tököl;y en el World Music Festival, en Szolnok;todas en ellas en Hungría. En Bulgaria actuó en el Summer concert series, en Balchik.

Para estos conciertos, aunque el grupo está integrado actualmente por cuatro músicos, Mieltoxin se ha presentado en formato de trío (Iñigo, Salva e Ismael) “por cuestiones de logística y económicas, aunque, está claro, nos hubiera gustado ir en cuarteto, con Xavi”.

Respecto a los conciertos propiamente dichos, los dos primeros, recuerda Iñigo, “fueron en el castillo de Buda, enmarcados dentro de un fin de semana que estaba dedicado a la artesanía y la cultura popular húngara. El festival contaba con varios escenarios en el castillo y en uno de ellos es donde actuamos nosotros como artistas internacionales. De ahí fuimos la ciudad de Szolnok, donde actuamos en un festival que dura cuatro días, nosotros actuamos en la segunda jornada, y que está dedicado enteramente al folk. La cuarta actuación fue en un festival de danzas tradicionales de diferentes partes del mundo en la ciudad de Balchnik”.

El último concierto, el de Bulgaria, “surgió por un motivo diferente al resto. El año pasado fui invitado a un encuentro de programadores de música folk europea, y estuve tocando allí, en Bulgaria, en septiembre. Les gustó lo que hice y la programadora nos pidió que fuésemos a tocar este año. Para poder ofrecer el concierto, nuestro manager se puso en contacto con el Instituto Cervantes, que fue el que nos sufragó el viaje de Hungría a Bulgaria, a la ciudad de Balchik. Esta actuación sí que fue distinto al resto, ya que lo hicimos en la playa, con el público sentado, en un palacio, y el repertorio fue un poco más cuidado, pero también pensando mucho en que fuera divertido”.

Aunque los conciertos los ofrecieron en marcos muy diferenciados, los repertorios fueron muy parecidos entre sí, “ya que lo que nos piden los directores de los festivales es que toquemos música para que la gente se divierta y baile, no se trata de ofrecer repertorio con canciones para ser escuchadas, por decirlo de alguna forma. De esta forma, ofrecimos una selección de canciones muy parecida, integrada por los temas de nuestros cuatro discos que más motivan para el baile”. En este sentido, Iñigo ha vuelto especialmente satisfecho con la respuesta del público. “Es lo que más nos sorprendió, aunque cuando actuamos en Suecia hace dos años ya nos pasó algo parecido. En cuanto escuchan el acordeón o hago un irrintzi o suena la alboka, que les vuelve locos, o los ritmos de la espatadantza, el arin arin, el zortziko, una jota... Se ponen locos, como digo, y además se dan cuenta del virtuosismo de los músicos con instrumentos como el acordeón o el txistu sonando a la vez. La verdad es que la respuesta es alucinante, mucho mejor que la que se da aquí en muchas ocasiones, o al menos nosotros nos sentimos más satisfechos porque ellos están escuchando algo desconocido y la respuesta es magnífica. Y estás tocando música tuya, de aquí”.

Cita en Aoiz Tras la gira europea, que se desarrolló principalmente entre el 18 y el 21 de agosto, Mielotxin, sin apenas tiempo para saborear lo vivido, actuará hoy en Aoiz, donde, ya con el grupo al completo, presentará el espectáculo vinculado a su último disco, Alan Lomax in memoriam.“Se trata de presentar, más que el disco, el espectáculo que hemos montado sobre él. Un montaje en el que hay proyecciones, dantzaris, txalaparta y, por supuesto, nosotros tocando. Lo que hacemos es contar quién fue Alan Lomax, de hecho él sale hablando en varios vídeos, y explicar por qué nos centramos en su figura y obra para trabajar y crear este álbum”.

el espectáculo

‘Alan Lomax in memoriam’. En su último disco, Alan Lomax in memoriam, Mielotxin aboga de nuevo por recuperar nuestra la música popular y trasladarla, pasándola por su propio tamiz, hasta el momento actual. Así, su más reciente colección de canciones busca reconocer la labor del etnomusicólogo americano Alan Lomax, que visitó Navarra en 1952 pasando, entre otras localidades, por, Pamplona, Elizondo, Arbizu, Uitzi, Erratzu y Lesaka. De pueblo en pueblo y caserío en caserío, Lomax recogió numerosas melodías que sirvieron de inspiración a Mielotxin para grabar un álbum que fue presentado oficialmente en el Auditorio Barañáin en octubre de 2017. Como es habitual en el grupo comandado por Iñigo Aguerri, el álbum lleva aparejado un espectáculo propio, que es el que hoy representarán en Aoiz, un montaje en el que se puede escuchar el euskera junto al castellano, la jota junto a la mutildantza o el romance junto al bertso. En directo, el grupo cuenta con la colaboración en directo de los dantzaris Lauarin y del grupo de txalaparta Hutsun. Mielotxin está integrado por Iñigo Aguerri (acordeón, accordina, kalimba y voz), Ismael Yagüe (txistu, alboka, piano, txirula, ttun ttun, pandero, cucharas y coros), Salva Tarazona (batería, cajón flamenco, bendhir, pandero cuadrado) y Xavi Foch (contrabajo).