HA RECIBIDO UN PEQUEÑO HOMENAJE

40 años en la biblioteca pública de Baztan

Sonia López Igartua lleva cuatro décadas al frente de la biblioteca del valle. Ha conocido tres ubicaciones diferentes en su homenajeada trayectoria

“La biblioteca es un lugar de información, de formación, un lugar de encuentro. La gente debe acudir a ella”

Fernando Anbustegi / Juan Mari Ondikol - Jueves, 6 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

elizondo - El pasado 1 de marzo, Sonia López Igartua cumplió 40 años trabajando como bibliotecaria en Baztan. El mismo día recibió con sorpresa un pequeño homenaje-reconocimiento en su lugar de trabajo, o casa, pues casi pasa más tiempo en la biblioteca que en su propia casa. Es su hogar, su mundo. Aquel día, sus hijas Idoia, Maialen, Miren y Edurne, sus amigos y el alcalde de Baztan, Joseba Otondo, acudieron a la biblioteca a felicitarle. Los dantzaris Kristobal Zelaieta, Irantzu Izeta e Izaskun Egüi le bailaron un aurresku, al ritmo del txistulari Amadeo Arretxea, y Mari Cruz Goñi le regaló un ramo de flores, mientras Joseba Otondo le impuso un pañuelo con la inscripción 40 urte liburutegian(40 años en la biblioteca). No piensen que fue su despedida, no. Sonia sigue en su puesto de trabajo, haciendo lo que mejor sabe, pues, aunque ya lleva cuatro décadas en la biblioteca de Baztan, todavía es joven. Hace cuarenta años, una Sonia mucho más joven empezó a trabajar de bibliotecaria en la biblioteca de entonces, que estaba en los bajos del ayuntamiento, lo que fuera la antigua cárcel, o calabozo. “El cambio fue a mejor”, nos comenta. “Eran otros tiempos” y recuerda que entonces los alumnos de la escuela laboral pasaban toda la semana en la escuela y, como no tenían dinero y en invierno hacía frío, pasaban las tardes en la biblioteca. Era un lugar de encuentro, y aunque había pocos libros, muchos jóvenes se juntaban allí, a estudiar, o a charlar. A Sonia le tocaba, a veces, ponerse firme, para mantener el silencio. Recuerda con cariño esos años, de 1978 a 1986, aunque reconoce que vivió momentos de soledad, pues la red de bibliotecas no funcionaba, había pocos medios y no había una estrategia clara de apuesta por las bibliotecas.

En 1986, hicieron obras en el Ayuntamiento de Baztan, y trasladaron todas las dependencias a la actual Casa de Cultura de Arizkunenea, también la biblioteca. Un lugar mucho más amplio, mucho más coqueto y con vistas al río. En la nueva ubicación, también vivió un cambio de política respecto a las bibliotecas, y fue “la época dorada de la biblioteca de Baztan”, afirma Sonia, recordando con pasión esos años. Se hicieron muchísimas actividades desde la biblioteca y mucha gente participó en ellas, se podría decir que en esa época se hizo biblioteca, se hizo piña y la gente empezó a sentirla como un referente. Por un lado, había más medios, el local también era mejor y por otra parte Sonia tenía más experiencia y más fuerza para sacar todo adelante. Cuando habla de esos años, los ojos le hacen chiribitas. En la segunda ubicación de Arizkunena Sonia trabajó 23 años.

Llegamos al tercer emplazamiento, a la biblioteca actual, en la antigua plaza de Abastos. Todo es nuevo, pegado al río, Sonia acaba de cumplir 40 años al cargo. Sigue al pie del cañón, profesional, servicial, ayudando, enseñando, intentando hacer todo lo que puede por la biblioteca y por los usuarios. Y es que echa en falta más personal, más gente cualificada para llevar a cabo nuevos proyectos, nuevas actividades, intentar abarcar todo lo que una biblioteca pública debería abarcar. Nos habla de Catalunya, del concepto biblioteca que allí está muy arraigado. Le apasiona todo lo que rodea a las bibliotecas en general, habla y le escuchas, y sigue hablando, es como un libro de enseñanzas maestras. Y te das cuenta, ¡qué poco sabemos de bibliotecas!. Está contenta en la nueva biblioteca, aunque siempre se pueden mejorar cosas. ¡400 metros cuadrados dan lo que dan!. Ha pasado momentos inolvidables entre las tres bibliotecas, momentos muy buenos, ha hecho amigos, se lo ha pasado bien... y también ha tenido algún susto, el mayor, digamos, el 4 de julio del 2.014.

Las inundaciones le pillaron en la biblioteca y tuvo que salir, ayudada por los bomberos. Recuerda que no fue su única inundación;en la primera biblioteca, en los bajos del ayuntamiento, también sufrió la crecida del río aunque fue más benévolo. Se podría escribir un libro sobre Sonia, sobre ella misma, sobre sus vivencias, sobre las bibliotecas en general, sobre la biblioteca de Baztan en particular... quizás, dentro de pocos años, cuando Sonia se jubile y tenga tiempo para leer todas las novelas y ensayos que tiene apilados en la mesilla de noche, al lado de la cama... quizás entonces ella misma escribirá ese libro. Lo leeremos a gusto.