Profundizar en acuerdos progresistas entre diferentes

Por Koldo Martínez - Viernes, 7 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

algunos partidos, queda claro, han comenzado en Navarra la campaña electoral. Son, especialmente, aquellos que no tienen la responsabilidad de sustentar un gobierno y de velar por el cumplimiento de sus compromisos con el conjunto de la ciudadanía. De entre ellos, sorprenden las recientes palabras de la secretaria general del PSN-PSOE, María Chivite, en el arranque del curso político.

Y sorprenden porque Chivite es ahora, aunque de manera un tanto sorpresiva para sus hasta ahora aliados, miembro de un partido con responsabilidad de gobierno;y pienso que, por ello, debería ser más consciente de sus palabras y de lo que suponen.

Porque María Chivite, en sus declaraciones a los medios el día 4 de este mes, hablaba del Gobierno del Cambio como de un gobierno que “se disuelve como un azucarillo”. Yo le recomendaría que, antes de hablar, mirase a su casa para ver y recordar un gobierno “disuelto”. Y es que todos los navarros y navarras recordamos el gobierno que su partido formó junto con UPN… y su disolución.

En Navarra, el diálogo convertido en Acuerdo Programático ha logrado una legislatura de estabilidad con un Gobierno apoyado por cuatro organizaciones diferentes. Y así seguimos, tres años después, mal que les pese a todos los grupos de la oposición, incluido el PSN.

En el nuevo gobierno de Madrid, no hay contenidos pactados entre quienes auparon a Sánchez a la Presidencia;no hay hoja de ruta ni ha habido diálogo previo sobre ideas;ni tampoco sobre mecanismos de resolución de posibles discrepancias. Ojalá que, pese a ello, se logre un gobierno estable en Madrid: un gobierno que dé respuesta a las necesidades y problemas reales de la ciudadanía, tal y como lo está haciendo aquí el gobierno de Uxue Barkos.

Dice Chivite que en 2019 cree posible que el PSN entre en un gobierno progresista, de izquierdas y que deje claro el estatus político de Navarra. De que lo último es posible, no cabe duda;pero la historia reciente deja algo menos clara la posibilidad de que el PSN forme parte de un gobierno progresista y de izquierdas en Navarra. Porque, cuando ha habido opción, los socialistas navarros se han “rajado” y, en otras ocasiones, han apoyado ejecutivos o incluso entrado no hace mucho en uno de ellos sin que lo de progresista y de izquierdas fuera una condición sine qua non para ellos.

El actual Gobierno de Navarra ha articulado una mayoría social progresista, impulsando profundas medidas sociales y tratando de llevar a cabo, al mismo tiempo, una integración de las diferentes sensibilidades identitarias que coexisten en nuestra Comunidad. Una integración para avanzar en la convivencia que resulta imprescindible siempre, pero más aún en un panorama sociológico donde las mayorías absolutas no existen y donde el esquema del bipartidismo ha desparecido. (Navarra fue pionera, también en esto, hace ya muchos años). El Cambio tranquilo, posible, profundo e integrador que se articuló en el Acuerdo Programático es un ejemplo y una buena experiencia: lejos de minusvalorarlo, Chivite, tal vez, podría explicárselo a su jefe, Pedro Sánchez.

Seguro que muchos votantes de Geroa Bai, de otras formaciones del llamado cuatripartito y del propio PSN verían con buenos ojos ir hacia mayorías “de 33 parlamentarios”, en vez de las actuales mayorías “de 26”. Pero, para ello, María Chivite y el PSN deben recapacitar y mirarse en el espejo de sus actuaciones. Porque, cuando esos acuerdos “a 33” han estado cerca, el PSN ha preferido elegir a la derecha como compañera de viaje. Todavía hoy, en Navarra, el PSN sigue colaborando y votando un número excesivo de veces en el Parlamento de Navarra junto con los adversarios del gobierno de Sánchez para ir contra las actuaciones y las decisiones delGobierno del Cambio, contra el gobierno de Uxue Barkos. Tristemente, vistas también las últimas declaraciones de Chivite, los discursos del socialismo navarro no son muy distintos de los de quienes en Madrid van en contra del gobierno de Pedro Sánchez.

Aun así, en medio de esas grandes contradicciones, es reconfortante ver ahora en el PSN cierta disposición al acuerdo. Si apuestan de verdad por ello, sin duda nos encontraremos, con acuerdos y desacuerdos, convencidos, como ya lo estamos en Geroa Bai, de la necesidad del diálogo cuando se apuesta por la construcción política de una Navarra socialmente tan plural como la actual, en esta Segunda Transición política que estamos viviendo en nuestra Comunidad.

El autor es miembro de Zabaltzen y portavoz parlamentario de Geroa Bai