Mesa de Redacción

Silencios cómplices

Por Joseba Santamaria - Sábado, 8 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

Que PSOE, PP y Ciudadanos hayan vetado, no ya la investigación en el Congreso de las andanzas y corruptelas que señalan a Juan Carlos de Borbón, sino el simple debate político sobre esos hechos no es ninguna sorpresa. Noticia hubiera sido que estos tres partidos hubiesen decidido dar luz verde a un debate con luz y taquígrafos sobre todo ello. Esa ha sido la postura histórica de PSOE y PP los últimos 40 años, encubrir todas aquellas sombras que han venido acechando la credibilidad de la Monarquía española, y ello se suma ahora Ciudadanos. Y como guinda una Fiscalía que pide archivar la pieza del caso que investiga al comisario Villarejo que afecta a Juan Carlos I y Corinna y un juez que a las pocas horas lo confirma. La excusa es siempre la misma: se trata de salvaguardar el interés de Estado, la estabilidad institucional, etcétera. Eufemismos para ocultar el déficit democrático y la excepción en cualquier democracia avanzada que supone blindar con un privilegio judicial de impunidad al Jefe del Estado, en este caso un miembro de la familia Borbón por designio de Franco. En realidad, todas esas sombras ya han sido publicadas a lo largo de los últimos años: negocios ocultos, evasión de capitales, comisiones, fraude fiscal, papel político en el 23-F, amantes -la prensa española las denomina amigas-, cloacas policiales, servicios secretos del Cesid antes y del CNI ahora... todo un pozo de insalubridad ética, política e institucional. Y da igual que se intente ocultar todo ello. El digital eldiario.es acaba de desvelar una nueva exclusiva en la que relata los viajes de la famosa Corinna con un embajador oficial español a Arabía Saudí para cerrar negocios con esa dictadura en nombre de Juan Carlos I. En aquel viaje de 2007 se abordó la creación de un fondo en el que 14 empresas españolas acabaron perdiendo los 21 millones que invirtieron. Los responsables políticos de Exteriores del Gobierno de Zapatero dicen no recordar nada. Y habrá más, pese a que todos los gobiernos -Suárez, González, Aznar, Zapatero, Rajoy y ahora Sánchez-, siguen conjurados con ese silencio cómplice.