Navarra ingresa 49,5 millones con los impuestos de sucesiones y donaciones, en la media del Estado

Comptos desmonta el alarmismo de la oposición por la última reforma fiscal, que beneficia al 91% de herederos
La recaudación neta apenas ha variado en el periodo 2013-2017

Andoni Irisarri | Itxaso Mitxitorena - Sábado, 8 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

pamplona - El infierno fiscal en el que UPN y PP dicen que se ha convertido Navarra tiene cada vez menos demonios. Esta vez ha sido la Cámara de Comptos la que ha desmontado por la vía de los datos que el impuesto de Sucesiones y Donaciones pueda considerarse en Navarra como una herramienta más para crujir a impuestos a los ciudadanos.

El órgano fiscalizador, en un informe publicado ayer, ha examinado el comportamiento del gravamen en los últimos años y ha llegado a la conclusión de que entre 2013 y 2017 el impuesto ha mantenido una recaudación muy similar, dentro de unas cifras muy normales para un impuesto directo de este tipo (en torno a los 50 millones por año, 49,5 en 2017) y prácticamente sin diferencias con lo que han ido calculando los técnicos cada año.

Pero no sólo eso, Comptos estima que, aun con las modificaciones que aplicó el Gobierno de Navarra el pasado 1 de enero de 2018, el impuesto que grava las transmisiones de herencias se situará en la media del resto de las comunidades autónomas del Estado, e incluso en el caso de las donaciones Navarra ofrecerá una situación mucho más ventajosa a muchos ciudadanos.

El trabajo analiza las cifras de recaudación desde 2013 hasta el año pasado. La conclusión a la que llega el órgano fiscalizador es que el comportamiento del impuesto se caracteriza por un desarrollo “similar en todo el periodo analizado”. Es decir, que hasta ahora ha funcionado exactamente igual que lo hacía con UPN, que se ha opuesto sistemáticamente a cualquier iniciativa fiscal que ha puesto en marcha el actual Gobierno. De hecho, sólo hubo una excepción a las cifras generales de recaudación del impuesto, y fue en 2013 por el trámite de tres expedientes extraordinarios, que propiciaron 91 millones de recaudación.

En el resto de años, las recaudaciones netas fueron de 49.937.413 euros en 2014;54.947.129 euros en 2015;y 44.792.600 euros en 2016, razón por la que el órgano fiscalizador ve una cierta continuidad. Un aspecto curioso es el referido a las infracciones tributarias con sanción y a los ingresos debido a recargos por retrasar el pago de multas. Por el primer concepto, Navarra ingresó el año pasado 171.737 euros, mientras que por intereses la cifra es de 183.808 euros. En ambos casos, la tendencia es en general a la baja, aunque paradójicamente el número de contribuyentes y expedientes tramitados ha ido en aumento (15% más), con 22.339 en 2017. Cabe recordar las cláusulas que permiten gravar el impuesto de sucesiones mortis causa (herencias, seguros de vida…) y donaciones inter vivos. En el caso de las herencias, pagan en Navarra si la residencia habitual estaba radicada en la Comunidad Foral desde al menos un año antes del deceso o si el fallecido tiene la condición política de navarro. En el caso de las donaciones, cuando la transacción se hace con bienes radicados en Navarra o, si están fuera, si el perceptor tiene su residencia habitual aquí.

proyecciones en la media Ahora bien, lo llamativo del informe es la proyección para este año que hace con los nuevos baremos en vigor desde el 1 de enero de 2018, así como la comparación con otras comunidades autónomas. A finales de 2017, Gobierno y Parlamento trabajaron en una reforma del impuesto que fijó los nuevos baremos para el gravamen. Con el cambio se eliminaba el tributo del 0,8% desde el primer euro y para cualquier cantidad tanto entre cónyuges como de padres a hijos, y se instauraba un sistema progresivo que beneficiaba al 91% de las operaciones, la inmensa mayoría de los casos, que son herencias hasta 250.000 € por perceptor.

De esta manera, el impuesto de Sucesiones entre cónyuges quedaba al 0% de tributación en el caso de que los bienes se cuantificasen en 250.000 € o menos. A partir de ahí, se establecía un fijo de 0,8%. En el caso de las transmisiones directas de padres a hijos se repetía una secuencia similar: 0% hasta los 250.000 €, y un espectro progresivo del 2% al 16% en función de la cantidad. Por ejemplo, se mantiene el 2% hasta los 500.000 euros. Desde esa cantidad hasta el millón, el 4%. Y así hasta el máximo del 16% para herencias de más de 3 millones.

En el impuesto de Donaciones entre cónyuges o parejas estables, la norma dicta ahora que se tiene que pagar el 0,8% desde el primer euro y hasta cualquier cantidad. Cambia un poco si se hace de padres a hijos: 0,8% hasta 250.000 € y de manera progresiva entre el 2% y un máximo del 8% a partir de esa cantidad y también hasta 3 millones de euros.

doce de diecisiete Con estos nuevos valores, el informe de Comptos recoge un estudio del Registro de Economistas y Asesores Fiscales (que aúna a más de 5.500 profesionales de 70 colegios) que compara el impuesto de Sucesiones y Donaciones en todo el Estado a través de dos casos simulados en el gráfico. Y en ese mapa general, Navarra está lejos de ocupar los puestos de cabeza en presión fiscal. Es más, se sitúa en mitad de tabla, por detrás de comunidades autónomas con gobiernos de todos los colores (desde el PP de Castilla y León hasta el PSOE de Asturias, Aragón o Castilla la Mancha y otras coaliciones de izquierdas como en la Comunitat Valenciana) cuyos gravámenes son muy superiores.

Concretamente, Navarra se sitúa por detrás de Aragón, Asturias, Castilla y León, Comunidad Valenciana y Castilla la Mancha, y mantiene cifras muy similares a Galicia y Cantabria. Una situación más ventajosa se da en Donaciones: Navarra es, con 16.000 euros (para el caso del gráfico), la duodécima comunidad autónoma de un total de 17.

datos

22.339

expedientes. Se tramitaron en el año 2017, que son los que propiciaron unos ingresos de 49.552.963 en el importe de la cuota tributaria, 46.373.887 euros de recaudación neta según Comptos.

17.750

en sucesiones. De ellos, 15.601 fueron autoliquidaciones, en las que se obtiene el importe a pagar a la Hacienda;1.774 fueron liquidaciones voluntarias, en las que se proporciona la información y la Hacienda determina el total a pagar;196 liquidaciones voluntarias requeridas, aquellas en las que la Hacienda detecta que el contribuyente debería haber tributado y no lo ha hecho;122 liquidaciones de oficio, en las que Hacienda tiene la información suficiente para hacerlo y procede;y 57 autoliquidaciones telemáticas para seguros de vida, como las del grupo mayoritario.

4.589

en donaciones. De las cuales 4.535 son autoliquidaciones y 54 liquidaciones de oficio.

90%

más sucesiones. Sucesiones sigue teniendo el mayor peso, de tal manera que 44,3 de los 49,5 millones se deben a este impuesto. En el periodo 2013 y 2017, las proporciones eran 94%-6%.