acusa al exdirector de falso testimonio

UPN trata sin éxito de escudarse en el Parlamento para denunciar a Merino

El exdirector general de ña Caja de Ahorros Municipal de Pamplona, Manuel López Merino, en el Parlamento de Navarra. (OSKAR MONTERO)

Los regionalistas acusan al exdirector de la CAMP de falso testimonio por cometer un desliz al contar una anécdota

Sábado, 8 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

pamplona - Que UPN no está cómodo en la comisión parlamentaria que investiga el final de Caja Navarra no es nuevo. Pero que están dispuestos a alcanzar cotas delirantes con tal de no colaborar en el esclarecimiento de la desaparición de la entidad financiera era algo todavía inédito. El partido de Esparza fracasó ayer en su intento de que el Parlamento de Navarra amparase su intención de denunciar por falso testimonio a Manuel López Merino. Y todo porque el exdirector de la CAMP, durante una de sus declaraciones, cometió un desliz al contar una anécdota que en la siguiente sesión rectificó.

La polémica, que sólo ha existido en la órbita de UPN, se produjo el 15 de junio. Ese día -el primero de los tres que duró su comparecencia- López Merino contó una anécdota ocurrida durante una comida celebrada en marzo de 1998 a la que le invitó el por aquel entonces presidente Miguel Sanz. Al llegar al restaurante Las Pocholas, Merino se encontró en la mesa al jefe de gabinete de Sanz y a un tercer acompañante: Javier Taberna. Según lo que contó el exdirectivo, en un momento dado y con la posibilidad de una fusión de las cajas navarras en el debate, Merino dijo que Taberna exclamó: “El año que viene ganamos las elecciones, fusionamos las cajas y Kiko director general”. Kiko era, al parecer, el apodo con el que conocían a Enrique Goñi.

sin informe jurídico La historieta llamó la atención de por sí, pero también porque López Merino aseguró que años después supo que una empresa de seguridad había grabado lo ocurrido. La cosa quedó ahí (y en un cabreo importante por parte de Luis Zarraluqui, de UPN). Pero a la semana siguiente, López Merino inició su intervención admitiendo que el día anterior había cometido un error, y que en realidad la grabación la hizo él mismo. Fue el punto débil que aprovechó UPN para amenazar al exdirector con denunciarle por falso testimonio y pedir a los servicios jurídicos un informe al respecto. Ese paso, precisamente, es al que se opuso ayer todo el arco parlamentario -a excepción del PP- por considerar que las explicaciones de Merino fueron suficientes. - A.I.R.

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