San Jorge abre las puertas al modelo D

El IES Iparralde llega a punto para poder iniciar desde ayer el curso y acoge a 160 alumnos y 22 profesores

Un reportaje de Unai Yoldi Hualde. Fotografía Iñaki Porto - Sábado, 8 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

la vuelta al cole siempre lleva consigo una serie de cambios: los alumnos pasan a un curso nuevo en su etapa educativa, otros cambian de centro;hay profesores que se jubilan y otros que se incorporan. Las novedades a principios de septiembre son una realidad que coge especial relevancia cuando se trata de empezar de cero, como hizo ayer el IES Iparralde de San Jorge, un nuevo centro educativo para la ESO de modelo D, que dio el pistoletazo de salida al curso 2018/2019 en su nuevo edificio, al que todavía le quedan pendientes las últimas obras.

A las puertas del instituto, las caras de los alumnos expresaban una mezcla de ilusión y sorpresa. Este curso tan solo lo iniciarán los estudiantes de 1º y 2º de la ESO, por lo que los primeros llegan a un nuevo ciclo y los segundos, después de haber cursado el primer año en Biurdana, cambian ahora de centro para estrenar el IES Iparralde.

En concreto, el instituto acogerá a un total de 160 alumnos este año, que estarán a cargo de 22 docentes, y añadirá los cursos de 3º y 4º de la ESO el año que viene y el siguiente, respectivamente. “La idea es que nosotros absorbamos alumnos procedentes de las escuelas de Sanduzelai, Auzalor (Orkoien) y Buztintxuri que hayan terminado Primaria para que realicen aquí la ESO”, explicó el director del centro, Mikel Ripodas. Así, en el curso 2019/2020, el IES Iparralde recibirá otra remesa de primer curso y en el 2020/2021, otra, con la que completarán los cuatro cursos de la ESO. “El instituto está capacitado para acoger seis líneas y formar a 720 alumnos”, apuntó Ripodas.

apuestas pedagógicas Una vez dentro del edificio, los alumnos descubrieron que se encontraban en un centro adaptado a las nuevas apuestas pedagógicas del departamento de Educación. En todas las aulas, que tienen ventanas interiores bajas, tenían disponible un monitor virtual al lado de la pizarra para hacer las clases más interactivas. Además, las aulas están separadas por paneles móviles, pensados para que, en caso de desearlo, dos clases diferentes puedan trabajar y aprender en grupo.

“Aunque todavía nos falta algo de material, vamos a disponer de dos laboratorios (Química y Biología), dos aulas de música, una de tecnología y otra de cocina”, detalló Ripodas, que destacó que a la zona de recreo se le ha dotado de una estructura concreta para fomentar las relaciones entre los alumnos.

De esta manera, pese a estar listo para comenzar con las clases, todavía quedan por rematar los últimos detalles y están a la espera de que les llegue todo el material. “Estamos contentos porque en un principio nos dijeron que solo iba a estar acabada y disponible la parte central del edificio. Sin embargo, todo el instituto está listo para el inicio del curso, aunque todavía quedan por acometer las últimas obras”, explicó el director, que concretó que las principales obras pendientes son las del polideportivo.

modelo d

Necesidad de mayor espacio

‘Aliviar’ Biurdana. Este nuevo proyecto fue anunciado en 2016 y su razón radica en la masificación existente en otros centros que imparten modelo D como Biurdana. En este sentido, Oihane Bilbao, profesora de Matemáticas del IES Iparralde, el año pasado dio clase en Biurdana y señaló que los alumnos “no cabían en el centro, por lo que tenían que ser derivados al centro de FP Donibane”. “A veces hay quejas porque se abren centros en euskera, pero la realidad es que sin este instituto, el alumnado no entraría físicamente en las aulas”, apuntó Bilbao, que aseguró empezar esta nueva etapa “con ilusión”. “Ya di clase a muchos de los estudiantes, eso es un punto a favor”, afirmó.