“Traiciones”, inversiones y compromiso con la ciudad

El pleno del jueves evidenció la soledad de los regionalistas y que parecen estar dispuestos a todo, aunque le vaya mal a pamplona

Un reportaje de Kepa García. Fotografía Unai Beroiz - Sábado, 8 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

“Traición” fue el término utilizado en el Pleno del jueves por Enrique Maya para referirse a los socialistas después de que éstos hubieran votado a favor de las propuestas del equipo de Gobierno sobre las inversiones financieramente sostenibles, más de 6 millones de euros que finalmente van a ir destinados a actuaciones de diversa naturaleza en la ciudad como mejoras en los barrios, rehabilitación de viviendas para uso social o arreglos en colegios, calles o aceras.

No se quedó ahí el portavoz regionalista, que a renglón seguido acusó al PSN de haberse aprovechado de las conversaciones con UPN para negociar luego con EH Bildu y Geroa Bai. “En el PSN me deben, como poco, una explicación. Se han comportado fatal con UPN, porque yo he estado negociando en su despacho, llegamos a acuerdos y luego se han ido a negociar con los demás. Han sido unos desleales absolutos, una traición absoluta”, comentó el jueves Maya visiblemente molesto.

Lo que pasó por alto el portavoz regionalista es que cuando él fue alcalde en la pasada legislatura, los grupos de la oposición también aprobaron las llamadas Inversiones Financieramente Sostenibles (IFS) y lo hicieron por unanimidad, porque de lo contrario el dinero habría tenido que ir obligatoriamente destinado a pagar la deuda con los bancos en vez de invertirse en la ciudad.

Se lo recordó Javier Leoz (Geroa Bai) y la portavoz socialista Maite Esporrín, que ante la arremetida de Maya señaló que las inversiones no eran ideológicas y que la decisión de no apoyarlas sí era partidista. “Nosotros pactamos con todos y ustedes votan en contra porque les interesa políticamente”, comentó la concejala Esporrín ante el ataque que acababa de recibir.

Fue un desenlace sorprendente. Las diferencias previas entre los socios del cuatripartito después de la expulsión de los concejales de Aranzadi e I-E apuntaban a otra cosa, más cerca de la ruptura definitiva que de los consensos, pero el acuerdo alcanzado en el último momento permite que el gobierno del cambio afronte lo que resta de legislatura con mejores perspectivas.

No resulta extraño que lo sucedido descolocara por completo a UPN. A lo mejor no esperaban los regionalistas que fuera posible un pacto sobre la bocina entre las 4 formaciones con la bronca interna que tenían, pero con lo que no contaban seguro es que lo hicieran con el apoyo añadido de los que han sido sus fieles aliados en lo que va de legislatura.

satisfacción de asiron Ayer tocó el turno de las valoraciones. El alcalde Joseba Asiron consideró el acuerdo “una magnífica noticia” y “un buen ejemplo de entendimiento entre diferentes” ante el hecho de que cinco formaciones “tan diversas” pudieran suscribir el acuerdo.

Preguntado por la negociación in extremis, dijo que se desarrolló “por fases”, que “cronológicamente se fueron incorporando fuerzas al acuerdo” y que fue “poco antes” del inicio del pleno cuando se consiguió llegar a un acuerdo también con el PSN. Sobre la decisión de UPN de quedarse al margen, desveló que antes del inicio de la sesión ofreció a los regionalistas explicarles cómo estaba el nivel de acuerdos y si había posibilidad de que, de alguna manera, se sumaran”. La respuesta de Maya, según el alcalde, fue que “lo que me tengas que decir, dímelo en el pleno”, por lo que, a su juicio, “a partir de ese momento, quién se excluye, está muy claro”.

Los concejales de Aranzadi e I-E también se mostraron ayer dispuestos a “seguir trabajando por el cambio y por que la ciudad de Pamplona siga teniendo un alcalde progresista”. Manuel Millera señaló que “tenemos que seguir ahondando en esa forma de llegar a un consenso que nos permita gobernar teniendo ideas diferentes”, aunque lamentó que en el pleno del jueves “se demostró que se puede llegar a acuerdos cuando se quiere. No entendimos que pudiendo llegar a este acuerdo, no se hubiera hecho en julio”.