Cirbonia recupera los toros y un torero: Javier Marín

ÉXITO DE LA CORRIDA DE TOROS QUE CELEBRÓ EL | Cincuentenario de la plaza de toros
El diestro local cuajó su mejor actuación, cortando 3 orejas y saliendo a hombros junto al mexicano Luis David Adame (dos trofeos)

Manuel Sagüés - Domingo, 9 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

CINTRUÉNIGO - En primer lugar hay que felicitar a la tauromaquia en general y a la villa navarra de Cintruénigo en particular por recuperar una importante plaza y afición que iba languideciendo. Las cosas bien hechas, decía Sergio Sánchez;que así ponía en valor tiempos pretéritos en los que la plaza de su pueblo se llenaba y la afición gozaba con con un paisano como torero y la presencia de otras grandes figuras de la torería andante. Sergio, creo que ayer pasó el testigo definitivamente a su pupilo y vecino Javier Marín. También habrá que agradecer la decisión y saber estar de la alcaldesa Raquel Garbayo y el resto de componentes del consistorio por el acicalamiento de la plaza y la apuesta por esta efemérides. Esperemos que haya un antestes y un después.

A todo ello había que añadir el que Javier Marín dijera d e una vez por todas que quiere ser toreros. Y lo hizo con gallardía, entrega e, incluso, estética, ante un buen toro, Canastillo, que cerraba la función con clase, fuerza y bravura. La fuerza que no tuvieron sus otros cinco hermanos. Sí, muy reseñable, su gran presentación en cuanto a romana, hondura y afensivas cornamentas. En cualquier acso, la salida a hombros del mayoral sobró;pero, bueno, en las buenas fiestas no importa que se apunten algunos a la foto.

Javier Marín estuvo aseado y digno ante su primero, un Verdeolivo con poco gas e insulso. Los primeros viajes con la espada iban en exceso tendidos, pero tuvo suerte que el toro descubriera la muerte para que el torero acertara cen primera instancia con el verduguillo.

Cuando el tormentón ya llegaba, la negrura de los augurios, Marín la conviertió en luminoso gozo de buen toreo y del propio paisanaje. Faena completa a contraquerencia, sobre las líneas de picar, bajo la lluvia. Abandonado el chaval ribero y con buen temple y mejor corte. La hermosora del toreo rebiteada de épica. Enhorabuena al torero y a la villa.

David Mora mostró su clase, sobre todo ante su primero, al que cortó una oreja tras una manufactura asentada y de buen dibujo sobre todo con la mano diestra. Los mismos argumentos plantó ante el cuarto, más parado y débil. Se le pidió un trofeo, pero la alcaldesa, que dudó mucho, no se lo dio por falta de más petición.

El jovencísimo Luis David Adame es un gran torero, joven y con gran proyección. Con gran poder exprimio a un lote bajo de fuerza y casta y le cortóo sendas y merecidas orejas.

Al mexicano le cantaron y le corearon. Salió con muchos méritos a hombros, en una foto para la historia de Cintruénigo y que a Javier Marín podría servirle por lo menos para sentirse ya el nuevo Sergio Sánchez.

los novillos

Ganadería. Seis toros de los Hermanos Domínguez Camacho. Excelentemente presentados . Todos manejables, pero con escasa fuerza. El más completo del encierro fue el sexto. El mayoral dio la vuelta al ruedo y salió a hombros sin méritos suficientes.

los toreros

David Mora. Estocada contraria y oreja. En el 4º, pinchazo y estocada (petición y ovación).

Luis David Adame. Pinchazo hondo (oreja). Estocada desprendida (oreja).

Javier Marín. Pinchazo, media estocada y descabello (oreja). Y en el 6º, estocada (dos orejas).

las gradas

Presidencia. Bien Raquel Garbayo. Con Chivite y De Andrés

Incidencias. Lleno aparente. Lluvia desde el 4º . Gran ambiente en el Cincuentenario del coso..