Otsagabia, casas y corazones abiertos

Jota a la Virgen de José Javier Sagardoy, el Bobo, al que le siguieron los ocho danzantes. (MARIAN ZOZAYA)

El salazar se encontró ayer en muskilda en el día grande de las fiestas otsagiarras, vibrante con sus danzantes

Un reportaje de Marian Zozaya Elduayen - Domingo, 9 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

Desde Muskilda hasta el centro del pueblo, Otsagabia fue ayer una fiesta completa de celebraciones y encuentros del valle iniciados en la ermita cuyo silencio rompieron como siempre los Danzantes al son de gaitas y castañuelas en sus bailes a la Virgen y a la xerora, Jone Villanueva.

Repleto el recinto amurallado al coincidir la festividad con sábado, mientras los ocho Danzantes y “el Bobo”, José Javier Sagardoy “Txepi”, con los gaiteros degustaban el almuerzo ofrecido en la casa del ermitaño por la xerora, encargada de Muskilda, el Mayordomo Carlos Hernández vivía su día especial en el interior de la basílica, “el día más significativo e íntimo”, para él y su familia, que lo arropó a lo largo de toda la jornada.

Hernández, de 78 años, secretario titular de la villa durante 45, fue nombrado por el alcalde, Juan Manuel Tohane, en función de su potestad. “Era un reconocimiento pendiente”, puntualizaba el primer edil que acompañó en todo momento al Mayordomo, rodeado además, por la corporación, miembros del Patronato de Muskilda, junto a Arnaud Villeneuve, alcalde de Tardets, ciudad hermanada con la villa salacenca.

Finalizado el acto religioso, el séptimo presidido por el párroco Livio Ledezma, la imagen de rigor para el recuerdo la completó la presidenta del Gobierno, Uxue Barkos, invitada por el Ayuntamiento.

La satisfacción de Hernández era ayer doble en Muskilda, porque ha sido su secretario durante los mismos años y Mayordomo por uno. El Patronato lo forman secretario, Ayuntamiento, cura y Mayordomo elegido cada año entre la vecindad. Aunque él ya no habita la casa, “el corazón siempre lo tenemos en Otsagabia”, expresaba su mujer, Dolores Armendáriz.

cita en casa Burret De casas abiertas saben bien en casa Burret. Porque el día grande de las fiestas comienza en Muskilda y se prolonga en los barrios abiertos a cuantas personas van llegando. Y ésta es singular. Los Danzantes descienden de la ermita y acompañan al Mayordomo y al alcalde a su casa. Mientras, la fiesta no se hace esperar. En esta casa del barrio de la Parroquía, hay una cita especial cada 8 de septiembre, cuando Santi Goienetxe y Cristina Etxeberria abren sus puertas a las voces y la música amiga de Txanbezpel, el infalible grupo de Iparralde que acude hace 20 años a Otsagabia, txanbela en mano.

“Surgió de forma espontánea, nos abrieron su casa y su corazón”, expresaba emocionado Beñat Itoiz, entre canción y canción. Y puntualizaba: “Todas las casas nos abrieron sus puertas”. La relación generada les ha hecho merecedores del cohete, que salió con su canción, “Otsagabia”, sencilla, abierta y humana.

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