Día grande con procesión y banda

Actos musicales y gastronómicos honraron a la virgen de Nieva
300 personas se unieron a la comida popular

Ana Cenzano - Lunes, 10 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

VIANA - La banda municipal fue ayer una de las protagonistas de la segunda jornada festiva en Viana, pues se trata del único día de los festejos en el que actúa, acompañando a la virgen de Nieva en la procesión del día grande, junto a la corporación municipal y autoridades invitadas. El grupo puso además música al baile de los cuatro gigantes en la plaza de Los Fueros.

Javier Solano Mendiola, director de la banda -formada por 45 músicos y fundada en el año 2005-, explicó las particularidades de combinar juerga sin faltar a las obligaciones marcadas por el programa, aunque afirmó que “es peor en fiestas de julio, que tenemos dianas a las 10.00 horas. En septiembre la misa es a las 12.00;es más llevadero”.

Ayer interpretaron tres marchas, Puente de amistad, Tras tu paso madrey Nigra sum, que forman parte de un repertorio que ensayan dos días a la semana. “Luego es agradable escuchar los comentarios de muchos vecinos que vienen a felicitarnos”, aseguró Solano, que señaló que la banda se encuentra preparando varias actuaciones especiales. Una de ellas será el homenaje al 200º aniversario del nacimiento del escritor vianés Francisco Navarro Villoslada para el que interpretarán parte de la ópera que compuso Jesús Guridi -basada en la obra más conocida del escritor, Amaya-. Asimismo, el grupo trabaja para la conmemoración, el año que viene, del 800º aniversario de la fundación de Viana. “Vamos a recuperar el himno de la localidad y uno de San Felices que compuso el vianés José Luis Matute, fallecido el año pasado”, explicó el director.

Otro momento musical del día vino de la mano de los gaiteros, que interpretaron varias piezas que bailó el grupo de danzas de la ikastola. Los más pequeños pudieron disfrutar del pasacalles de gigantes y cabezudos;los gigantes nuevos por la mañana y los antiguos, por la tarde.

La jornada de ayer contó también con su parte gastronómica. Alrededor de 300 personas volvieron a participar de la comida popular, organizada por el Ayuntamiento con el tradicional menú en el que no faltaron las pochas. La amenaza de lluvia llevó a que desde el Consistorio se decidiese trasladar la cita a la iglesia de San Francisco, a cubierto, en lugar de en la calle Tidón, como otros años. No faltaron tampoco las degustaciones de zurracapote, a cargo de las peñas Pupas y Destroyers, y de chorizo a la sidra, preparado por la asociación Gazte Berri.