Otoño caliente en política

Arturo Carreño Parras. Jubilado y militante de IU - Lunes, 10 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

Empieza el nuevo curso político y las expectativas no son muy halagüeñas visto el espectro tan amplio de problemas y propuestas. El tema catalán, el tema de las migraciones, las pensiones, el Valle de los Caídos y el proyecto del nuevo estatuto vasco (entre EH Bildu y PNV), van a ser puntos de desencuentro sobre todo, con los grupos de la oposición PP y Cs, que llevan un verano más que tórrido con sus declaraciones y acciones, que destilan muy mal talante y muy poca deportividad para afrontar los problemas y los retos de calado a que nos enfrentamos todas y todos los ciudadanos del Estado. El rencor y el odio al que piensa de otra manera distinta no conduce a ninguna parte, la pérdida de poder y el cambio no han sentado nada bien a estos dos grupos (PP y Cs), que más que avanzar en justicia social y en derechos, nos quisieran retrotraer a tiempos y situaciones que no van con los nuevos ciclos y que además las nuevas generaciones, los jóvenes de ahora, y miles y miles de mayores de jubilados/as no queremos que vuelvan a nuestras vidas, sino que aspiramos a vivir con más democracia, con más libertad, con más y mejor trabajo remunerado dignamente y con unas pensiones dignas que estén recogidas en la Constitución y que no vuelvan a ser arma arrojadiza de los partidos políticos de turno. No lo va a tener fácil Sánchez y su gobierno pero como se suele decir: “en peores garitas hemos hecho guardia “ y con voluntad, con decisión y con buenas razones de justicia social, creo que se pueden solucionar una gran parte de los grandes retos a que nos vamos a enfrentar de ahora en adelante. Avanzar, progresar, vivir un poco mejor, repartir la riqueza entre todos/as, trabajo digno y justicia igual para todos es un derecho al que no vamos a renunciar, se pongan como se pongan los partidos políticos que no comulgan con todas estas más que sobradas razones.

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