El mundo pierde la batalla contra el hambre

Crece por tercer año consecutivo y afecta a una de cada nueve personas El clima y los conflictos, principales causas de este drama, que castiga a África y Asia
Latinoamérica se ve arrastrada por la crisis venezolana

Belén Delgado - Miércoles, 12 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

roma - El hambre sigue siendo un problema vital en buena parte del mundo, si bien hay países donde cada día se tiran kilos de comida. Así pues, un informe sobre el estado global de la seguridad alimentaria y la nutrición, difundido ayer en Roma por las Naciones Unidas, alerta de que la hambruna sigue siendo un riesgo, ya que, por tercer año consecutivo, creció la cifra de hambrientos en 2017.

La ONU reveló que pasan hambre 821 millones de personas en el mundo, lo que supone una de cada nueve personas, cifras que marcan un regreso a los niveles de 2010, por lo que, lejos de avanzar en la erradicación de este problema, el mundo sigue perdiendo la batalla contra el hambre.

Esto ha supuesto un aumento progresivo del número de personas afectadas por la subalimentación -que es la carencia crónica de alimentos- desde 2015, lo que ha conllevado un incremento de 17 millones de nuevos hambrientos entre 2016 y 2017.

Este grave aumento del número de personas que no tienen alimento se debe al impacto de la variabilidad del clima, por lo que el mundo se encuentra más expuesto a fenómenos climáticos extremos y más complejos, según señaló ayer el director general de la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO), José Graziano da Silva. Además, estos elementos ambientales se suman a causas humanas como los conflictos y la violencia que están mermando los avances realizados hacia la eliminación del hambre y la malnutrición, según el informe.

venezuela exporta su hambre Por regiones, la subalimentación y el hambre golpean especialmente duro en los países más pobres, por lo que en África el hambre lo padecen 256 millones de personas, lo que supone el 20,4% de la población. Por su parte, Asia es el continente que registra la mayor parte del problema, con 515 millones de personas que no tienen qué comer, lo que es el 11,4% de sus habitantes, si bien parece ser una tendencia que se está ralentizando en el territorio.

Sin embargo, Latinoamérica y el Caribe se inclinan por una tendencia al alza, ya que el año pasado contabilizaron 39,3 millones de hambrientos, lo que supone el 6,1% del total de personas, debido a la desaceleración económica en América del Sur, encabezada por Venezuela, lo cual también está causando el éxodo del país liderado por Nicolás Maduro a otras naciones como Brasil, donde entran 800 venezolanos al día.

Por tanto, la situación del hambre es “significativamente peor en los países cuyos sistemas agrícolas son extremadamente sensibles a la variabilidad de las precipitaciones, la temperatura y la sequía, y donde los medios de vida de una elevada proporción de la población dependen de la agricultura”, señaló Da Silva.

Este también resaltó que, cuanto mayor sea la desigualdad existente, menos se beneficiarán los pobres del crecimiento económico. “En los últimos años hemos visto que la crisis económica ha erosionado las conquistas de la década anterior”, afirmó.

A su vez, El presidente del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), Gilbert Houngbo, llamó la atención sobre la necesidad de no abandonar la lucha contra el hambre, para lo que hay que mejorar las inversiones con el fin de promover el empleo y la productividad de los pequeños productores.

colaboración internacional Sin embargo, se debe trabajar muy duro en este objetivo, ya que, si se mantiene la tendencia actual, “erradicar el hambre en el mundo para 2030 no es realista”, mantuvo David Beasley, el director ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos (PMA).

En su intervención tildó de “inexcusable” el reciente incremento de la desnutrición crónica a pesar de la tecnología disponible, y reclamó una reforma de las donaciones internacionales para dar más “fluidez y flexibilidad” a los programas de ayuda en contextos cada vez más complejos.

Asimismo, el documento de la ONU también recoge que 151 millones de menores siguen sufriendo retrasos en el crecimiento por la falta de una correcta alimentación, cifra que apenas ha descendido tres puntos porcentuales en un lustro, del 25% de los niños en 2012 al 22% en 2017.

En lo que se refiere a las distintas formas de malnutrición, coexistentes en numerosos países más de 50 millones de niños que tienen un peso demasiado bajo para su estatura, si bien otros 38 millones sufren sobrepeso.

Pero no solo en los más pequeños, sino que la obesidad sigue agravándose en los adultos, ya que en 2016 afectaba a 672 millones de personas en el mundo, cifra que se materilizaba en uno de cada ocho habitantes. En crecimiento también está el número de mujeres en edad fértil con anemia, dado que el mismo año era un problema para 613 millones, una de cada tres.

los detalles

El mundo pierde. Con 672 millones de obesos alrededor del globo, la batalla contra la hambruna sigue sin superarse, ya que el año pasado fue el tercero en el que el número de hambrientos creció.

Niños malnutridos. 151 millones de menores continúan padeciendo retrasos en el crecimiento por la falta de alimentos, cifra que experimentó un leve descenso.

la frase

david beasley “si se mantiene la tendencia, erradicar el hambre para 2030 no se cumplirá”

El director ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos abogó por la ayuda internacional para conseguir el objetivo.

la cifra

821

Millones de personas pasaron hambre en 2017, cifra que aumentó en 17 millones respecto a 2016.