Primera jota de gigantes

Aplaudida actuación del “momentico” de La Comparsa en la plaza de Santiago en el día grande La jornada la abrieron los txistus y su ‘Alkate Soinua’, interpretado por cuarto año consecutivo

Imanol Zozaya | Unai Beroiz - Jueves, 13 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

Sangüesa/Zangoza - A diferencia de otros pueblos de Navarra, en Sangüesa, los gigantes no asoman a la hora del cohete. Salen la tarde de las Vísperas y su primera actuación es en la mañana del día grande, dedicado a San Sebastián.

Ayer su estreno fue por todo lo alto, con la interpretación, frente a la iglesia de Santiago, del baile de la Jota Vieja de Sangüesa, actuación sentida y esperada por cientos de vecinos y vecinas en el Día del Patrón.

El segundo día de las fiestas de Sangüesa, dedicado a San Sebastián, fue el estreno un año más de una Comparsa de Gigantes y Cabezudos que el día de Vísperas se dedica a acompañar a la comitiva a misa.

Con el cambio de día llega su estreno siguiendo los compases de la Jota Vieja de Sangüesa interpretada por la Banda Municipal, que puso inicio y fin a la procesión. Avanzada la pieza no tardaron en producirse los primeros aplausos de varios centenares de sangüesinas y sangüesinos con cada giro y cambio de pareja. “¡Muy buena!”, gritaron algunos hombres al finalizar.

saludo al alcalde Pero el día arrancó un poco antes, con el saludo alcalde frente al ayuntamiento. El grupo de txistularis compuesto por Fernando Itoiz, Txus Malón, Ana Juanto y Luis Mari Vital interpretaron la melodía del Alkate Soinua, una canción de autor desconocido, armonizada por Luis Urteaga en el año 1939. Este año, el Alkate Soinua cumple cuatro ediciones consecutivas como acto contemplado en el programa oficial. “Surgió por iniciativa del grupo de txistus como saludo al alcalde en la mañana del día grande de fiestas”, explicó Vital, con vocación de mantener la continuidad de este acto, único en Navarra, que junto con la Jota Vieja fueron los actos propios de la mañana.

Después dio comienzo la procesión con la Comparsa al frente. Le siguieron los dantzaris de Rocamador, los hombres vestidos con el traje típico de Sangüesa del siglo XVIII, y las mujeres con una vestimenta inspirada en el traje tradicional del Pirineo navarro. Tras ellos desfilaron los txistus, seguidos por la bandera de la ciudad y la imagen de del santo. Cerró la comitiva la Banda Municipal de Sangüesa, que ayer ofreció su concierto de fiestas.

Este año la cita fue más significativa todavía pues fueron las primeras fiestas grandes de los codirectores Imanol Blasco y Javier Calvo, que fue el encargado de dirigir la actuación. Al frente de una banda muy joven, Calvo preparó un repertorio alegre y ameno, apto para el día grande de fiestas. Repleta de piezas populares y conocidas entre su público que puso el broche a la mañana.