El Parlamento Europeo da el primer paso para sancionar al ultra Orban

El PP no apoya el informe, que ve riesgo de violación del Estado de Derecho en Hungría, avalado por 448 de 693 diputados presentes

Jueves, 13 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

Estrasburgo - El Parlamento Europeo (PE) recomendó ayer a los Estados miembros aplicar el artículo 7 de los tratados europeos y sancionar a Hungría al considerar que existe un riesgo de violación del Estado de Derecho. Ese artículo contempla sanciones para el Estado miembro concernido, incluida la pérdida del derecho de voto en el Consejo de la Unión Europea. Durante los últimos años, la negativa del Gobierno húngaro presidido por el ultraderechista Viktor Orban a acoger refugiados, las trabas a la libertad de prensa, y la aprobación de las leyes sobre universidades, que pone obstáculos a la Universidad Centroeuropea del magnate norteamericano George Soros, y sobre el control de las ONG han generado el rechazo de Bruselas.

La recomendación de poner en marcha el artículo 7 salió adelante en el pleno de la Eurocámara por 448 votos a favor y 197 en contra, mientras que 48 eurodiputados se abstuvieron. El PP no apoyó la recomendación: tres de sus eurodiputados votaron con la extrema derecha (Carlos Iturgaiz, Gabriel Mato y Pilar Ayuso), nueve se abstuvieron y cuatro se ausentaron.

La iniciativa requería la mayoría absoluta de la cámara (376 de los 751 miembros del Parlamento) y también dos tercios de todos los votos positivos o negativos emitidos este miércoles (solo 693 de los 751 parlamentarios estuvieron presentes en la votación de ayer), sin tener en cuenta las abstenciones.

Es la primera vez que la Eurocámara acepta poner en marcha este proceso, si bien la Comisión Europea ya aprobó en diciembre del año pasado aplicar el artículo 7 a Polonia para actuar contra las reformas judiciales de Varsovia.

Durante el debate parlamentario del martes, en el que estuvo presente Orban, se escenificó la tensión entre el mandatario magiar y Manfred Weber, el líder de su partido político en la Eurocámara, el grupo popular europeo (PPE).

Orban fue aplaudido por las fuerzas euroescépticas al dejar claro que no piensa tener en cuenta la opinión del Parlamento Europeo sobre la salud de su democracia, al tiempo que Weber animaba a los líderes a tomar una decisión sobre la deriva del Gobierno de Orban en el Consejo Europeo.

El primer ministro, del partido ultraderechista Fidesz, acusó a los eurodiputados de pretender “acallar” al pueblo húngaro y querer “dar lecciones de lo que le conviene o no le conviene”.

Weber, representante del partido antiinmigración en Alemania SPD, recalcó que se deben atender los valores europeos “en todas las ocasiones y en todas las familias políticas”. En una comparecencia tras una reunión del PPE el martes, el político alemán, en la carrera para presidir la Comisión Europea, anunció que los eurodiputados de esa formación tendrían libertad de voto, pero que él votaría a favor de recomendar la aplicación del artículo 7 a Hungría.

violación del estado de derecho El ministro húngaro de Exteriores, Péter Szijjártó, calificó de “fraude” la votación de ayer en el Parlamento de Estrasburgo a favor de sancionar a Hungría por considerar que existe allí un riesgo de violación del Estado de Derecho. “Fue un fraude porque no se han considerado las abstenciones, contrariamente a lo estipulado en los tratados de la Unión Europea” (UE), dijo Szijjártó en rueda de prensa en Budapest.

Además, el jefe de la diplomacia húngara interpretó que el informe aprobado por los eurodiputados es una condena de “partidarios de la inmigración” contra la población y el Gobierno húngaro por haber “dicho que la inmigración se puede parar. Según nuestra opinión, se trata de una mezquina venganza de los eurodiputados que apoyan la inmigración. Un documento que sirve para condenar a los húngaros y a su Gobierno porque han dicho que la inmigración se puede parar”, afirmó el ministro. “El resultado -agregó- es una clara evidencia de que en el Parlamento Europeo hay una mayoría masiva de políticos que apoyan la inmigración, también en el Partido Popular Europeo (PPE)”, en el que está integrado el partido Fidesz, en el poder en Hungría.

Pese a ello, aseguró que Fidesz, que lidera el primer ministro húngaro, el ultraderechista Viktor Orbán, no quiere abandonar el PPE. “En el PPE hay divisiones en lo que se refiere a la inmigración, pero lucharemos para que sea contrario a la inmigración”, subrayó.

El ministro húngaro anunció que su país examinará la posibilidad de dar “pasos legales” contra la decisión de la Eurocámara, que con su votación de ayer recomendó a los Estados miembros aplicar el artículo 7 de los tratados europeos y sancionar a Hungría.

Los eurodiputados dieron así su visto bueno al informe de la ecologista Judith Sargentini que critica la situación de la libertad de prensa, la falta de independencia del poder judicial, así como la discriminación de las minorías y el trato de los refugiados en Hungría. - Efe