Café bebido

María Luisa y sus derechos

Por Reyes Ilintxeta - Jueves, 4 de Octubre de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

María Luisa es de Elizondo, vivió en Burlada unos años pero se separó de su marido y ahora vive en Pueyo. Tiene también una casita en Estella y le gusta mucho, aunque ahora sale con chico de Bera que tiene los padres, muy mayores, en Tudela y entre una cosa y otra, ya no puede ir tanto. Por cuestiones de trabajo la mayor parte del día la pasa de entre Pamplona y Barañáin. María Luisa habla euskera y lo lleva con ella a todas partes. ¿Por qué la ley actual le dice que en unos sitios tiene reconocido su derecho a usarlo y en otros no? No lo entiende porque para ella Navarra es Navarra desde Tudela hasta el Roncal.

El tema de la oficialidad del euskera levanta pasiones. Los que no lo quieren sienten que si se hiciese oficial verían cercenados esos derechos que se han inventado recientemente como el derecho a ser funcionario público o el de poder vivir aquí como si el euskera no existiese. Las personas que hablan euskera, por el contrario, simplemente ven cercenados sus derechos, derechos humanos y desde hace más de doscientos años. (Recientemente Xabier Irujo ha publicado una recopilación de leyes contra el euskera, unas 500.)

Para algunos lo peor que puede traer la oficialidad es que pongan unas horas a la semana de euskera para todos los escolares de la Comunidad. Un mínimo para que nadie se sienta extraño en su tierra. En Finlandia el 92% de la población tiene como lengua materna el finés y un 5,5% el sueco. Ambas lenguas son oficiales en todo el país. El sueco es una asignatura obligatoria en las escuelas y todos los graduados universitarios finófonos deben demostrar cierto dominio de sueco (el denominado sueco de funcionario). Y nadie se muere por eso.