Elizalde y agentes del Pirineo debaten tras la suelta de las osas

En la primera reunión en Otsagabia el Gobierno pidió colaboración y los agentes, compromiso

“Hay que ir a apoyar a la zona donde se instale el oso y necesitamos información” - “Nos enfrentamos a algo más serio de lo que parece. En 10 años aquí habrá osos” - “Hay que evitar y minimizar riesgos y exprimir al máximo la oportunidad” - “Hay que saber qué posibilidades reales de voz y voto tiene el Gobierno de Navarra”

M. Zozaya Elduayen - Miércoles, 10 de Octubre de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

otsagabia - Las líneas y medidas prácticas para compatibilizar la presencia del oso en el Pirineo Occidental, que ya es un hecho, con el desarrollo de la actividad de la ganadería extensiva, “están sin terminar de decidir y es preciso acortar plazos al respecto”.

Así lo hizo saber ayer la consejera de Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, Isabel Elizalde, en Otsagabia en lo que definió como “una primera vuelta rápida” ante una veintena de cargos electos de los valles pirenaicos y otros agentes sociales, en un encuentro en el que estuvo acompañada por los directores generales de Desarrollo Rural, Agricultura y Ganadería, Ignacio Gil y de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, Eva García.

“Las medidas prácticas tienen que venir en un plazo muy breve y cuanto antes decidamos las estrategias mejor. Las líneas vendrán marcadas por el trabajo conjunto”, sentenció.

Se tomó Elizalde antes su tiempo para informar a los representantes locales y a los escasos ganaderos presentes lo acontecido desde el mes de junio, cuando Francia comunicó su decisión unilateral de reintroducir dos osas eslovenas en el Pirineo Occidental.

Asimismo, trasladó a los presentes los términos de las reuniones mantenidas con otras comunidades autónomas y los representantes del Ministerio de Transición Ecológica de Francia, así como con las autoridades españolas.

En una lectura rápida, trasladó los avances en las líneas de trabajo que se están desarrollando en el Departamento desde las dos direcciones, en base a un plan de acción con seis puntos destacados: impulsar la ganadería extensiva y salvaguardar la calidad de vida, fomento de actividades socioeconómicas, información y coordinación, seguimiento y control, implantación de medidas de protección como : detección, coordinación entre servicios, adquisición de mastines para la protección, e indemnización por daños.

Además de las posibles medidas de protección para mantener la calidad de vida de los ganaderos y ganaderas, detección de osas por proximidad (geolocalización), en el debate se oyeron medidas de impulso relacionadas con el manejo de los rebaños y la gestión del medio, así como medidas económicas dirigidas a la compensación de daños.

Lo inició Tomás Pasquel, presidente de la Junta del Valle de Roncal, alcalde de Vidángoz y único ganadero de Roncal que acudió, quien pidió la ayuda al Gobierno, porque “nos enfrentamos a algo más serio de lo que parece”, alertó y marcó como posibles pasos además de la indemnización, evitar y minimizar los daños en la medida que se pueda, intentar que el ganado sea más rentable , discriminación positiva en la PAC y acercar a la mujer a la ganadería.

Por su parte, Patxi Zabalza de Orbaiceta hizo hincapié en ir apoyar a la zona donde se instale el oso en la necesidad de información y alertó sobre un año peligroso adelantando que “el ganado estará más tiempo en el monte porque ha sido un año muy seco”.

Gustavo Goiena, presidente de la Junta del Valle de Salazar, también apuntó que “es preciso evitar y minimizar riesgos, que, llegado el caso, los pagos sean sencillos y rápidos y abogó por darle la vuelta a la situación, aprovechar y exprimir al máximo la oportunidad. Pidió también al Gobierno información clara y eficaz, para evitar críticas.

El ganadero Jesús Agerre también apostó por aceptar la realidad de la presencia del oso y verlo como una oportunidad de desarrollo para el valle, después de recordar los tiempos de Camille y sus consecuencias.

Finalmente, Carmen Fayanás, alcaldesa de Uztarroz, interrogó al Gobierno sobre las posibilidades reales de voz y voto a la hora de revisar los planes para que la reintroducción no dañe el modo de vida.

Finalmente, Elizalde constató la necesidad de: colaboración, trabajo conjunto y confianza, entre todos los agentes implicados.