Denegada la progresión de grado a 44 de los 46 reclusos de ETA que la han pedido

Acercan a Logroño a Jagoba Codo, enfermo con una dolencia degenerativa y que renunció a la lucha armada

Jueves, 11 de Octubre de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

VITORIa - El Foro Social Permanente denunció ayer que la práctica totalidad de las solicitudes presentadas por presos de ETA en primer grado para acceder al segundo son rechazadas por el Juzgado central de Vigilancia Penitenciaria, un régimen “restrictivo” que no se aplica a la inmensa mayoría de los condenados por otros delitos.

El Foro Social, creado para impulsar el “proceso de paz”, presentó ayer en Vitoria un estudio que revela que este juzgado, dependiente de la Audiencia Nacional, ha denegado 44 de 46 solicitudes de progresión entre julio y septiembre de este año.

El estudio fue expuesto por el portavoz de esta entidad y exdecano del Colegio de la Abogacía de Bizkaia, Nazario de Oleaga.

En el informe, el Foro Social señala que portavoces de los presos de ETA con los que se han entrevistado han reiterado su disponibilidad “total” a recorrer el camino dentro de la legalidad penitenciaria “en una perspectiva final de excarcelación”, así como a reconocer el daño causado. Pese a ello, señala, la “tendencia” de las Juntas de Tratamiento de las cárceles y del Juzgado Central de Vigilancia Penitenciaria es la de “denegar la gran mayoría” de las solicitudes de evolución de grado.

Recuerda que “el 95% de los presos por delitos de motivación política”, en referencia a los presos de ETA, se encuentra en primer grado penitenciario, el de régimen cerrado, y 27 de ellos están en módulos de aislamiento “de forma permanente”.

Añade que la mayoría de ellos está solicitando la progresión de grado a lo largo de los últimos meses “pero la práctica totalidad” han sido rechazadas. Solo dos resoluciones han sido positivas.

‘comando nafarroa’ También en relación con ETA, el Ministerio del Interior ha ordenado el traslado de la cárcel de Castellón II a la de Logroño de Jagoba Codo Callejo, que cumple una condena de 22 años por depósito de armas y pertenencia a ETA. Codo renunció a la lucha armada por escrito hace un año y medio, cuando se le concedió el segundo grado. De 54 años, ingresó en prisión el 30 de abril de 2001 y cumple una condena de 22 años por pertenencia a banda armada - al comando Nafarroa- y depósito de armas.

Cumplió las tres cuartas partes de la pena en mayo de 2015 y en marzo de 2017 el juez de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia Nacional, José Luis de Castro, le concedió el segundo grado tras renunciar a la lucha armada. Etxerat informó de que Codo es uno de los reclusos “gravemente enfermos” al que en 2012 le fue diagnosticada una enfermedad degenerativa. - D.N./Agencias