Detenido el presunto autor del asesinato de Marinova

Juncker aplaude la ‘rápida detención’ en Alemania del hombre que violó y mató a la periodista búlgara

Jueves, 11 de Octubre de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

Bruselas - Un hombre fue detenido ayer en Alemania como principal sospechoso de la violación y asesinato de la periodista búlgara Viktoria Marinova. 72 horas después del crimen, el Ministerio de Interior de Bulgaria señalaba que se habría encontrado ADN del sospechoso -que responde al nombre de Severin Krasimirov- en la escena del crimen.

Las primeras investigaciones enfrían la conexión entre el trabajo de la periodista, cuyos últimos reportajes indagaban en fraudes y corrupción de fondos europeos, de los hechos, según recogían ayer medios locales.

El sospechoso principal, de 20 años, fue detenido después de que Sofía emitiese una orden de detención europea.

“Presión europea” Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea, aplaudió en un comunicado “los rápidos e intensos esfuerzos del primer ministro Borissov y las autoridades búlgaras que, en cooperación con agencias de otros Estados miembros, han detenido al sospechoso del asesinato de la periodista”. Sin embargo, para Borissov estas felicitaciones llegan tarde y mal. El primer ministro criticó en rueda de prensa “la presión europea” y tuits que consideraba que señalaban a su Ejecutivo como el dedo apuntador.

Bulgaria es el país de la UE con el índice de libertad de expresión más bajo. Se sitúa en el puesto 111 de 180. La idea de que su asesinato estuviera relacionado con su trabajo y las investigaciones sobre corrupción alarmaron a buena parte de la sociedad e instituciones europeas. “La rápida reacción y los esfuerzos conjuntos demuestran la intención de brindar justicia a tales actos despreciables”, señaló Juncker.

El asesinato de Marinova llega, en un momento negro en la UE para los periodistas de investigación. Este año, la maltesa Daphne Caruana Galizia murió al estallar una bomba en su coche tras desvelar una trama de corrupción que llegaba a las más altas esferas de poder. Poco después, Eslovaquia veía como otro joven periodista de investigación y su pareja eran asesinados a sangre fría. - María G. Zornoza/Aquí Europa